Lo que se prohíbe es la burla

Jorge Medina Barra

La semana anterior se suscitó un altercado entre el pueblo afroboliviano y el programa de red Uno, Bailando por un Sueño, cuando una participante se pintó todo el cuerpo de color negro y se presentó ante el público actuando o imitando a una mujer afro.

 Creo que es necesario aclarar algunos aspectos en torno a este hecho, principalmente el referido al pintado del cuerpo y por qué ello es considerado una ofensa a nuestra comunidad.

 El debate es de hace años, fue justamente una de nuestras reivindicaciones como pueblo afroboliviano. La danza negritos o tundiqui, donde los bailarines se pintan con betún todo el cuerpo y representan a negros esclavos de la época de la Colonia, no es más que una satanización a los descendientes de africanos, nos hace ver inferiores, dominados, excluidos, relegados, en fin: discriminados.

 Como adultos podemos enfrentar los estigmas y clichés que se han generado alrededor de las personas negras en el contexto boliviano, podemos continuar aguantando actitudes racistas y discriminatorias, pero estamos conscientes que ello no puede seguir, que debe parar. Usted querido lector, se imagina cómo interpreta y se sienten mis hijos al ver este tipo de bailes, en la que los negros son castigados, azotados y tratados de manera infrahumana por personas blancas. Pues ese sentimiento es general en toda la comunidad afroboliviana. Ya no queremos que se aliente a más actitudes racistas.

 Lo que pasó con el baile de una modelo en el programa de la red Uno va en esa misma línea. Intentar imitar a una persona afroboliviana puede tener buenas intenciones, lo reconozco, pero cuando esta imitación viene acompañada de burla y mofa, por el estereotipo que se construyó en torno a los negros, ya entramos nuevamente en actitudes o acciones racistas, inconscientes y mínimas quizá, pero alientan a ésta.

 La lucha de los negros en Bolivia es más que centenaria, viene de hace años y justamente buscamos eliminar estas actitudes porque pensamos en qué país queremos para nuestros niños a futuro, un país donde no sean vistos como raros o diferentes ante la sociedad y que su color y características físicas no sean motivo de discriminación o burla.