Bolivia y Perú apuestan por la integración

Luis Brizuela Brínguez

Pese a las distintas orientaciones ideológicas de sus gobiernos, Bolivia y Perú apuestan hoy por una agenda bilateral basada en el pragmatismo y la posibilidad de avanzar en áreas mutuamente ventajosas, con lo cual también gana la integración latinoamericana. 
Sesionó en Sucre, capital constitucional de esta nación andina amazónica, el segundo gabinete binacional, donde los presidentes Evo Morales y Pedro Pablo Kuczynski firmaron acuerdos en cuatro áreas fundamentales: Medio Ambiente y Recursos Hídricos, Seguridad y Defensa, Desarrollo Económico e Infraestructura.
Durante sus más de siete horas en territorio boliviano, el presidente de Perú constató no solo la alegría y calidez de los bolivianos, sino también el despegue económico del país y la seriedad del gobierno de Morales para afrontar proyectos estratégicos de alcance regional.
Kuczynski, que efectuó su primera visita a Bolivia desde que asumió el cargo el 28 de julio, fue investido con la Orden Cóndor de los Andes, en el grado del Gran Collar, la máxima condecoración que otorga el Estado Plurinacional.
Tras el encuentro de los jefes de Estado y segunda reunión del gabinete, ambos mandatarios suscribieron la Declaración de Sucre, documento que guiará las acciones binacionales en los próximos 12 meses.
En el documento, los gobernantes destacaron la importancia de este tipo de reuniones por constituir la más alta instancia de diálogo político bilateral y contribuir al fortalecimiento y profundización de las relaciones.
Igualmente, resaltaron los avances alcanzados sobre la base de lo acordado en la Declaración de Isla Esteves, durante el primer gabinete efectuado en 2015 en la ciudad peruana de Puno.
Los estadistas saludaron el trabajo de la comisión binacional de alto nivel encargada de establecer los lineamientos y acciones para la recuperación ambiental del lago Titicaca y su diversidad biológica antes de 2025.
También expresaron la voluntad de promover las reuniones de los mecanismos bilaterales de confianza mutua y ratificaron su compromiso de prevenir y enfrentar las amenazas vinculadas con delitos trasnacionales.
Entre ellos, el tráfico ilícito de drogas; de insumos y precursores químicos; de armas, municiones y explosivos; de madera; el contrabando de mercancías y combustibles; el robo de vehículos; los delitos informáticos y otros de alta tecnología; el lavado de activos y la minería ilegal.