Sabaya, de leyendas y contrabandistas

Sabaya. El nombre de este municipio ocupó los titulares de un sinfín de noticieros estos días, pero no por su nutrido historial de leyendas, el desplazamiento de los urus en sus tierras o la misteriosa desaparición de sus riquezas durante el advenimiento de los españoles en épocas de la conquista. Sabaya hizo noticia estos días porque se identificó que el pueblo es paso de contrabandistas y que mucha gente del lugar se dio a la tarea de encubrir este ilícito que daña a la economía del país.
Se creó especial expectativa en torno a este poblado situado en el sudoeste del departamento de Oruro después de que la presidenta de la Aduana Nacional de Bolivia, Marlene Ardaya, informó que unos 50 camiones con mercadería ilegal fueron detectados en esa localidad hace una semana. Efectivos policiales y militares, además de gente de la Aduana, establecieron una suerte de cerco en el lugar para que se permita el decomiso de esas mercancías y que se haga efectiva la labor de la Aduana y las autoridades ante este tipo de ilícitos, pero a la hora de intervenir no se encontró nada.
Se desarrollaron —por así decirlo— negociaciones que permitan la intervención, evitar enfrentamientos, posible violencia, y claro, como labor preventiva esa acción tuvo resultados, pero tal parece que ese tiempo solo sirvió para que la mercadería se esfume.
La presidenta de la Aduana llamó “basura” a la mercadería de contrabando que entregaron ayer pobladores de Sabaya. Había un compromiso de parte de las autoridades de ese municipio para hacer la entrega de los 50 camiones detectados, pero el mismo se incumplió. La Aduana informó que solo se entregó ropa usada y basura, como artefactos inservibles.
Se dispuso de una avioneta para buscar más de 40 camiones que permanecen ocultos. Hay indicios de que se quemó parte de la mercadería, pero lo cierto es que el resto no pudo haber desaparecido y merecerá una investigación más profunda que incluirá a sus autoridades, pues lo cierto es que no pueden haber desaparecido como si nada, lo cual nos colocaría frente a una nueva leyenda en un poblado marcado por misteriosas desapariciones.