Indígenas rompen barreras para ser comunicadores

Foto: Cambio
Comunicadores indígenas bolivianos en pleno trabajo.

 

Por: VÍctor Hugo Chambi Ocaña

Con su vestimenta tradicional, una bata muy colorida que le cubre todo el cuerpo, cámara al hombro y micrófono en mano, Emma Kukul desarrolla día a día su trabajo y cuenta las barreras que tuvo que romper para ser una comunicadora indígena en Guatemala.

 

“Mucha gente dice que la gente de comunidad no sabe hacer nada, que no es capaz de agarrar una cámara, pero la red Chiquil demuestra lo contrario, todos somos capaces de ser comunicadores, solo que no tenemos esa oportunidad de que nos enseñen”, explicó la indígena centroamericana. 

La discriminación y la falta de oportunidades por ser indígena y mujer fueron las barreras que venció para ser una comunicadora que no solo realiza un trabajo periodístico, pues también capacita a otros más jóvenes, sobre todo a las mujeres.

“Hacemos teatro y productos audiovisuales, y lo hacemos en el idioma de la comunidad, que es el kekchi, eso nos permite llegar a la población, que se identifica con lo que hacemos y se meten en los personajes de las obras que presentamos. Muchos nos dicen que somos locos por trabajar así, solo con recursos y aportes propios de la comunidad”, contó.

En Guatemala, la Red Chiquil también es un centro donde se capacita a nivel técnico en el manejo de equipos de producción audiovisual y realizan programas de televisión comunitaria en sus propios idiomas y desde sus comunidades.

Kukul cuenta que tienen tres espacios de acción identificados: el ‘chileriarte’, donde se muestran las tradiciones y saberes que tienen las comunidades indígenas del país. 

El otro segmento es ‘en comunidad’, donde se muestra la vivencia cotidiana de las comunidades, mientras que el tercer espacio permite apoyar la lucha que tienen los pueblos indígenas en el problema de la tenencia y la propiedad de la tierra, “hay muchos problemas con desalojos y nosotros mostramos esas verdades”, dijo. La comunicadora afirma que la presencia de la red Chiquil crece de a poco y logra espacios en varias ciudades guatemaltecas, como Nevaj, Guatemala (capital), Antigua, Nichcan y Alta Verapaz.

Similar panorama en Colombia

La falta de oportunidades para la capacitación de los pueblos indígenas es una realidad que se vive también en Colombia, donde el pueblo Wayuu tuvo que conformar sus propios centros de capacitación y medios de comunicación para mostrar su realidad al mundo.

Mile Polanco, comunicadora wayuu de la red Putchimajana, enfrentó el desafío de autocapacitarse en el uso de cámaras fotográficas, la redacción periodística y la edición de audio. Gracias al esfuerzo fortalecieron su medio de comunicación, considerado uno de los más grandes del país sudamericano.

El pueblo Wayuu habita la región norte de Colombia, fronteriza con Venezuela, y desde allí muestran su realidad a través del periódico Putchimajana Wayuunaiki, además de utilizar espacios en la radio Fe y Alegría.

“Como indígenas, somos conscientes que habitamos comunidades y territorios donde no solo estamos nosotros, sino también arijunas (que no son indígenas), y utilizamos los medios para dar respuesta a las diferencias, a que podamos compartir territorios de manera más armónica”, dijo.

“Tiene que haber —agregó— medios de comunicación que permitan que se cuente la otra parte de la historia, allí se puede construir ciudades y poblaciones con mayor equidad y mayor nivel de información para tener imaginarios distintos de lo que es el indígena, de lo que es una comunidad”, señaló.

Invisibilizados por los medios

Un factor común que identifican Kukul y Polanco es que los denominados medios tradicionales los invisibilizan y solamente muestran a los pueblos indígenas cuando hay hechos negativos o como un producto “exótico” para el turismo.

Esa fue la principal razón para que dichos pueblos indígenas opten por constituir sus propios medios de comunicación para mostrar su realidad más allá de lo que dicen los medios empresariales e inclusive los estatales, que les cierran las puertas.

 

Ven a Bolivia como un ejemplo de apertura a los pueblos indígenas

 

Los pueblos indígenas de Guatemala y Colombia ven a Bolivia como un ejemplo de participación activa de las naciones originarias en los distintos niveles del Estado, por lo que se sienten alentados en seguir su lucha.

Emma Kukul, comunicadora indígena de Guatemala, relató que las comunidades de su país ven al presidente Evo Morales como un líder que defiende la Madre Tierra y por ende a las naciones indígenas, “eso nos alienta a seguir adelante, sabemos que no estamos solos en esta lucha por no morir”, dijo.

Kukul recomendó a los indígenas y al pueblo boliviano “no dejar solo al Jefe de Estado, ya que solo con la unidad se podrá mantener un gobierno que trabaje en la equidad y solucionar las necesidades de las comunidades”.

La comunicadora indígena colombiana Mile Polanco destacó la presencia del Presidente indígena al frente del Gobierno. “Es la excepción dentro del Abya Yala, aquí hay un presidente indígena, pero en el resto del continente, ningún pueblo tiene a alguien de estos sectores de la población como jefe de Estado y tampoco tenemos buenas relaciones con nuestros gobiernos, lo que es lamentable. Yo digo a mis compañeros que ojalá llegue el día en que yo quiera a un presidente como quieren los bolivianos a Evo, pero eso es impensable por el momento”, dijo.

Los pueblos indígenas de Colombia también esperan que mejore la situación que viven en su país y las naciones originarias tengan mayor participación política, económica y social para que en el futuro algún representante de este sector llegue a ser gobierno, tal como lo hizo Morales, quien surgió de los movimientos sociales y pueblos indígenas para luego —una vez en el gobierno— ampliar la participación de ellos en las esferas gubernamentales.

En la III cumbre de comunicadores indígenas del Abya Yala, realizada en Cochabamba, participaron alrededor de 1.700 representantes comunitarios que llegaron de 27 países, incluso de naciones situadas en otros continentes, quienes ven en la comunicación indígena una forma de utilizar los medios de comunicación para mostrar su realidad.