Tradición e ilusiones a la hora de recibir el Año Nuevo

Foto: Cambio
Venta de uvas tarijeñas.

Por: Jaime E. Buitrago Romero

En las nueve capitales de departamento y en la ciudad de El Alto, es tradición que al recibir el nuevo año la gente vista ropa interior de color rojo para encontrar el gran amor que estuvo ausente hasta entonces.

A las doce de la noche, cuando estallan los petardos, las sirenas de las radioemisoras se escuchan en todas las casas y suenan las campanas, la gente se abraza y se desea feliz año y prosperidad. Los fiesteros se colocan las prendas rojas. Pero éste no es el único ritual que se practica los primeros minutos de cada 1 de enero.

El rojo, si usted ya encontró antes el amor de su vida, le proporcionará mucha pasión con su pareja; el verde, sin duda, le dará prosperidad; usar ropa interior amarilla es sinónimo de felicidad; si es blanca, tendrá mejores días y esperanza; mientras que la rosada llamará a cultivar nuevas amistades.

Si la prenda es regalada, el resultado de su uso será mucho más eficaz y los deseos seguro que se cumplirán.

De acuerdo con las tradiciones, se dice que subir y bajar gradas cargando una maleta, además correr por toda la casa y luego alrededor de la manzana, hará que se cumplan los deseos de viajar al interior o al exterior del país. Testimonios de algunas personas que practicaron ese rito dan cuenta de que sus sueños de conocer algún otro país o ciudad se cumplieron.

Otros también suben escaleras con la esperanza de que todo el año sea de constante ascenso y progreso, y lo hacen además contando dinero porque así les irá bien en las finanzas.

Uno de los ritos más practicados a la medianoche, para recibir el Año Nuevo, es comer 12 uvas, por los meses del año, mientras se pide un deseo por cada una de ellos. Se dice que mientras más dulce es la uva, es un augurio de prosperidad para la nueva gestión. 

Contar dinero cuando están sonando las campanas es para mejorar la economía personal o de toda la familia. Usted puede contar un fajo de billetes de Alasita o también uno real. 

El próximo año algunas personas quieren casarse; si es una de ellas, debe sentarse y volverse a parar en las 12 campanadas, sin equivocarse, esto hará que contraiga nupcias con la persona que ama.

Tirar el agua de un vaso a la calle es también una costumbre que se practica al sonar las 12 de la noche, para alejar las tristezas y los problemas que se generaron en el viejo año.

Cuando llegue la medianoche estrene ropa para hacer que todo el año tenga un cuantioso guardarropa de muy fina calidad.
Procure que su casa esté muy limpia y tire todo lo que está quebrado, esto le traerá buena suerte. 

Si se anima a practicar estos ritos, hágalo con esperanza y fe. Finalmente, el optimismo y la alegría harán que usted tenga mejores días... ¡Feliz Año Nuevo! le desea Reportajes de Cambio.