Bolivia rumbo a cambiar su matriz energética

Bolivia proyecta convertirse en el centro energético con plantas hidroeléctricas.

El sector energético y de hidrocarburos de Bolivia culmina un año en el cual se inauguraron importantes obras y anunciaron millonarias inversiones, que buscan transformar la matriz energética nacional, fuertemente afincada en la producción gasífera.
Mediante un ambicioso programa a mediano plazo, el Gobierno pretende convertir a la nación boliviana en el corazón energético de Sudamérica.

Como brújula de este proceso está la voluntad del Gobierno de garantizar la soberanía de los recursos naturales que, de acuerdo con la Constitución Política del Estado (2009), pertenecen al pueblo.

De forma general, las autoridades prevén en la próxima década un desembolso de más de 30 mil millones de dólares en el sector energético nacional.

Entre los proyectos priorizados están las actividades de prospección de nuevas fuentes de hidrocarburos, a fin de elevar la producción de gas natural a alrededor de 80 millones de metros cúbicos diarios (MMmcd) para 2020.

El ministro de Hidrocarburos y Energía, Luis Alberto Sánchez, dijo que la cartera de programas de exploración contempla más de 60 proyectos, entre ellos, Río Grande, Boquerón, La Peña-Tundy, El Dorado, Carohuaicho, Yarará y Aguaragüe Norte.

NUEVOS YACIMIENTOS

La Planta de Tratamiento de Gas Incahuasi, a unos 250 kilómetros al sur de Santa Cruz de la Sierra, fue inaugurada el 16 de septiembre. La infraestructura que inició operaciones el 3 de agosto tiene una capacidad máxima de producción de 6,7 MMmcd. Ello incrementó en un 11% la producción gasífera nacional.

El presidente de la Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Guillermo Achá, firmó con directivos de las empresas Total E&P Bolivie, Gazprom y Tecpetrol un convenio para ampliar a una segunda fase el proyecto que involucra tres pozos adicionales. En cuatro años el yacimiento debe aportar otros 6,7 MMmcd.

El 26 de octubre, YPFB y la empresa española Repsol también firmaron un contrato para ampliar por 15 años la ejecución de actividades de exploración y explotación en el sur del país, específicamente en el bloque Caipipendi, que comparten los departamentos de Tarija y Chuquisaca. Allí se ubican los campos gasíferos Margarita y Huacaya, ya en producción. De igual forma se localizan los pozos exploratorios Boicobo (Chuquisaca) y Boyuy (Tarija) que, de ser exitosos, podrían demandar una inversión cercana a $us 1.000 millones y aportar hasta 2,18 trillones de pies cúbicos.

ENERGÍAS ALTERNATIVAS

Pese a sus reservas gasíferas, Bolivia impulsa importantes inversiones para incrementar el uso de fuentes de energía renovables.

El plan incluye proyectos como la planta solar de Cobija, que genera 5 megavatios (MW); mientras que el parque eólico de Qollpana, en Cochabamba aporta 27 MW al Sistema Interconectado Nacional. De forma general, están en marcha 18 proyectos para producir energías renovables en varios departamentos.

De acuerdo con el estudio de identificación, El Bala-Chepete, en La Paz, demandará una inversión de $us 6 mil millones. Durante los últimos meses, las autoridades socializaron en varias comunidades del departamento las potencialidades del proyecto hidroeléctrico.

En caso de avalarse a los pueblos indígenas, el proyecto estatal El Bala se convertirá en la cuarta hidroeléctrica más grande a nivel de Sudamérica.