Confesiones de la Reina del Carnaval Paceño 2016

Foto: Cortesía Karen Mita
Karen Mita, reina del Carnaval paceño 2016.

 

Por: Diego Ponce de León M.

 

Karen Verónica Mita nació en la ciudad de La Paz el 8 de julio de 1994, tiene 22 años y fue elegida como la soberana del Carnaval Paceño 2016 gracias a su carisma y la pasión que demostró sobre la pasarela, sin desestimar sus conocimientos sobre la cultura y el folklore nacional.

¿Qué piensas sobre el modelaje y tu reinado?

Es una experiencia increíble que jamás olvidaré porque fueron momentos que me llenaron de alegría, me acercaron a la gente y me concientizaron sobre el valor de la cultura.

El principal reto es entenderse con la gente, chocar y lidiar con alguien nuevo cada día, ser paciente y saber entender, además de dejar una huella en ellos, si es posible.

¿Qué es lo más rescatable de tu gestión?

Hice campañas de ayuda social, por ejemplo, un grupo de alumnas de modelaje que yo tenía fue conmigo al Instituto Departamental de Adaptación Infantil (IDAI) para regalarles dulces y pasar tiempo con los chicos que viven en él, lo lindo fue ver esas sonrisas de agradecimiento y felicidad que nos regalaron.

Ahora estamos con una campaña de donación de ropa, con el MegaCenter, la virreina y la señorita del Carnaval 2016, Gabriela y Andrea, para ayudar a una comunidad altiplánica. Por otra parte, también estamos organizando una cena que beneficiará a los perritos.

¿Cambió el concepto que tenías del certamen de belleza después de ganar?

No, para nada, con el transcurso del tiempo, una persona debe aprender y nutrirse de las experiencias, me ayudó a ser mejor persona y a ser mejor modelo. Yo pensaba cosas muy básicas, el modelaje no es como la gente pinta, no es tan ligero ni superficial, va más allá de eso, simboliza tener en armonía tu cuerpo, tus pensamientos y proyectarlos hacia el cumplimiento de metas y objetivos. 

Lo malo es el lucro que ahora le están dando todos al modelaje, pienso que debe quedar atrás para que el modelaje sea considerado como una profesión y un trabajo digno, y que ya no se juegue con los sueños de las chicas solo para ganar dinero.

¿Qué pasatiempos te atraen?

Me gusta descansar, me gusta ver dibujos animados en vez de noticieros, eso para mantener íntegra mi salud mental.
El canto es un sueño frustrado que nunca pude concretar, tal vez lo intente al año.

¿Qué es lo que más anhelas?

Siempre he dicho que tengo tres pasiones, mi carrera, la actuación y el modelaje, son cosas que me impulsan, no puedo imaginar un futuro sin ellas.

Mi gran meta es egresar como licenciada de Comunicación, quiero graduarme.

Quisiera seguir teniendo a mi familia junto a mí, no perder mi norte ni mis metas, mantener fuertes mis convicciones, no permitir que nada me derrote. No sabes qué puede pasar a la vuelta de la esquina.

Actualmente, no tengo novio. Casarme o tener una familia no son un deseo actual, hasta por lo menos unos cinco años más.

¿Qué es lo que sientes cuando desfilas?

Te olvidas de todo, de todo lo malo y lo que ameritaba ese momento, y dejas que todo fluya, dejas que lo que pasa se quede detrás de los pasos que das sobre las tablas. Sonreír, mirar a la gente, es como un poder mágico que no muchos comprenden. Me concentro en dar todo de mí.

¿Cómo te ayudó el modelaje en tu vida?

Antes tenía baja autoestima y el certamen de reina del Carnaval paceño mejoró mucho mi autoconcepto, me preparé desde julio de 2015 tanto físicamente como mentalmente, era algo que anhelaba con todo el corazón, por eso rompí en llanto cuando dijeron mi nombre. Fue un gran esfuerzo que me ayudó muchísimo.

¿Algún mensaje para 2017?

Que Dios llene de bendiciones a todos y les ayude a cumplir sus metas. Que se junten más al lado de la familia. Recibir un abrazo de los papás, los hermanos, los tíos, son momentos maravillosos y únicos, nunca sabes cuándo va a ser el último.

¿Cuál sería el mensaje para las próximas posibles soberanas?

Luchen por sus sueños, no es tan fácil como la gente lo ve, sean sinceras consigo mismas y representen dignamente a la cultura paceña. Yo no bebo ni salgo, mantuve una línea y un margen respecto a mi imagen, traté de que la corona sea vista como un símbolo de prudencia, de respeto, consideración e integridad y espero que ellas puedan darle esa continuidad al reinado. Aún no conozco a las candidatas, pero les deseo mucha suerte y en febrero de 2017 estoy lista para entregar la corona.