“Unidos siempre seremos más fuertes”

Alexandra Moreira López *

En la última década, cumpliendo el mandato de garantizar el acceso al agua como derecho humano, nuestro Gobierno ha focalizado la implementación de la política integral del agua logrando una inversión histórica de Bs 18.923 millones para agua potable, saneamiento básico y riego. De este total, se destinó Bs 9.785 millones para la provisión de agua potable y saneamiento. Encaminados hacia la seguridad alimentaria se invirtió en riego Bs 5.128 millones. En la gestión y manejo de cuencas Bs 2.153 millones y se procuraron Bs 1.856 millones en la prevención de riesgos ocasionados por las lluvias.
Estas inversiones nos permitieron alcanzar tres años antes la meta fijada por las Naciones Unidas en el marco de los ODM. Para 2015, Bolivia debía alcanzar una cobertura de agua del 78,5%, este objetivo fue superado el 2012 con el 80,8%. Hoy contamos con una cobertura del 85%. Nos falta sí, pero el trabajo y las inversiones continúan día a día.
Las inversiones en riego consolidaron en 2016 un total de 362.424 hectáreas bajo riego, significando ello, una contribución directa del Gobierno nacional de 161.667 hectáreas, superficie superior a la registrada en 20 años de gobiernos anteriores, que solamente alcanzaron a 40.000 hectáreas. Estas hectáreas incrementales significan productividad, empleo y mayores ingresos para los pequeños y medianos productores. Sin olvidar la eficiencia y equidad en la distribución del agua.
Una política integral renovada
La actualización de la política del agua desde 2015 —por instrucción del  presidente Evo, en el marco del Plan de Desarrollo Económico y Social 2016-2020— se desarrolla a partir de la gestión integral del recurso tomando en cuenta los escenarios climáticos adversos, pudiendo mejorar las fuentes de agua, los diferentes sistemas de recarga, tanto superficiales como subterráneos, las técnicas de cosecha de lluvia, el reuso de aguas tratadas, la gestión eficiente de cuencas. En el caso de riego, mayor capacidad en la tecnificación e innovación de sistemas, y en infraestructura, una mayor funcionalidad con la implantación de multipropósitos.
Para este enfoque en 2015 y 2016, el Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA) trabajó en la preparación de proyectos y programas para su financiamiento, con la solvencia técnica requerida para cumplir con los requisitos nacionales e internacionales. Como Gobierno nacional se gestionaron más de 800 millones de dólares para su inmediata implementación. Se generaron los componentes relacionados a las intervenciones de adaptación al cambio climático, como: los programas de saneamiento del lago Titicaca, del río Rocha, recuperación del lago Poopó, entre otros. El programa de Cosecha de Lluvia, para las zonas rurales. El programa de plantas de tratamiento de aguas residuales, entre otros. Y por supuesto, la continuación de los programas exitosos liderizados por el presidente Evo Morales, los programas: MiAgua y MiRiego.
Sistema Pampahasi: de la oferta al déficit
En más de una ocasión, el Despacho ministerial del MMAyA exigió información sobre la situación de la distribución de agua potable, en la ciudad de La Paz, a la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico (APPS).  En uno de los informes de la APPS, dirigidos al MMAyA, en fecha 12 de septiembre de 2016, se decía que la oferta del agua superaba a la demanda. La información enviada por la AAPS establecía, por ejemplo: “el balance oferta y demanda  fue realizado por sistema de abastecimiento. Para tal efecto fueron determinados los déficits, los cuales en todos los casos son cubiertos con la oferta, aspecto que permitirá cumplir con las metas de cobertura y calidad del servicio a corto, mediano y largo plazo”. Por tanto, Epsas, a la cabeza del señor Rudy Rojas y la AAPS, bajo dirección del señor Benecio Quispe, aseguraron  que no existiría desabastecimiento de agua potable en el periodo 2016.
94 barrios sin agua
Para ello confluyeron varias situaciones, la determinante: la impericia. En el caso de Epsas, que por norma es la entidad que debe garantizar la dotación en cantidad y calidad de agua potable para el consumo humano, primó la imprevisión, la inexistencia de protocolos para la gestión de la oferta de agua en las fuentes principales que abastecen al sistema Pampahasi, así como la generación de información deficiente y extemporánea, y con la probabilidad de que ésta haya sido intencionalmente errónea —este último extremo deberá ser investigado en el proceso judicial instaurado contra Epsas—.
Pero también se debe recordar otro hecho. Conforme la Constitución Política del Estado, la Ley Marco de Autonomías y la normativa propia del sector, son los Gobiernos Municipales los obligados a proveer y garantizar los servicios de agua potable y alcantarillado a través de las prestadoras del servicio. En el caso particular de Epsas existe una intervención legal por parte de la AAPS, situación que obligó al regulador designar un interventor para que administre y opere la empresa. Sin embargo, el rol de la AAPS va más allá de esta designación, toda vez que debe fiscalizar, controlar, supervisar y regular las actividades de agua potable y saneamiento para asegurar el cumplimiento de este servicio.
Respuestas estructurales para La Paz
En toda la crisis la pregunta insistente se concentró en pedir mi renuncia, sin considerar las acciones de urgencia que trabajamos e implementamos de manera inmediata para enfrentar la situación o las gestiones y trabajos que mi cartera está y estaba desarrollando para atender las necesidades de la población a nivel nacional. Mi formación personal y profesional, no me permite ser cobarde ni escapar de los problemas o de las emergencias, sobre todo cuando este hecho fue ocasionado por niveles operativos y no por el Ejecutivo. Esta contingencia demandó concentrarme en las respuestas al problema con la implementación de las acciones lideradas por el hermano presidente Evo Morales y el hermano vicepresidente Álvaro García Linera. Pero, si la solución e inmediata dotación de agua a los barrios afectados hubiera pasado por mi renuncia, claro que no hubiera dudado ni un segundo en presentarla.
Las soluciones, como la construcción de las dos obras de toma en el sector Palcoma y el tendido de tubería de este mismo lugar, permitieron y continuarán sumando el aumento de caudal con el que hoy se cuenta para el abastecimiento por sistema de red. Los cuatro proyectos anunciados por el Presidente, más los dos proyectos de la Represa Hampaturi Alto y Proyecto Multipropósito de Peñas, iniciados en 2015 y 2016, permitirán a La Paz y El Alto contar de manera oportuna con este recurso hídrico para el consumo. Es decir, retornar paso a paso a la normalidad en la distribución del agua, sin olvidar que en el trayecto se ha ganado una mayor conciencia y responsabilidad en la provisión, pero muy importante también en el consumo del agua. Sin olvidar, además, que unidos siempre seremos más fuertes que la adversidad.

*Alejandra Moreira es ministra de Medio Ambiente y Agua