La paz vibra de alegría con el arribo del dakar

Motociclistas bolivianos suben en grupo a la rampa para saludar al presidente Evo Morales y al pueblo paceño.
Jorge Mamani

El Rally Dakar llegó por primera vez a La Paz en medio de una majestuosa e impresionante fiesta, con música, baile y el cariño de una multitudinaria concentración de gente desparramada a lo largo de los más de 60 kilómetros que unen El Alto e Irpavi, pasando por el centro paceño.

Miles de espectadores portando banderas y carteles armaron un túnel humano —desde el sector de Senkata, en El Alto, hasta las instalaciones del Colegio Militar, en Irpavi, donde está ubicado el campamento— para dar una apoteósica bienvenida y brindar su voz de aliento a los pilotos nacionales y extranjeros, que quedaron encantados y maravillados con la recepción y el calor humano del ciudadano paceño.

En el recorrido que realizaron desde la Av. 6 de Marzo, descendiendo por la autopista, pasando por El Prado paceño hasta llegar al vivac, en la zona Sur, los competidores fueron objeto de muestras de cariño y hospitalidad expresada en los aplausos, voces de aliento y banderazos, que conmovieron a los pilotos, que en algunos tramos redujeron velocidad para extender la mano y compartir una fotografía para el recuerdo.
  
EL ACTO OFICIAL

El acto central de recepción a los pilotos se realizó en el palco oficial en la Plaza Mayor de San Francisco, donde el presidente Evo Morales, el principal gestor del paso del Dakar por Bolivia, dio la bienvenida a cada uno de los 236 (58 en autos, 111 en motos, 25 en cuadriciclos y 42 en camiones) de los 318 pilotos que largaron en Paraguay y siguen en competencia.

La celebración fue matizada con aires nacionales, interpretado por la banda Poopó, de Oruro, danzas típicas del país (saya afroboliviana, morenada y diablada), que deleitaron al público congregado en los alrededores del escenario central, que desde muy temprano y hasta el paso del último vehículo, por la rampa, aguantó las inclemencias del tiempo, con mucho sol en la mañana, lluvia y frío en la tarde y noche, para disfrutar de un momento inolvidable gracias al paso del Dakar.

Los representantes nacionales en la competencia más dura y extrema del mundo recibieron una muestra de cariño especial de su gente, con aplausos, vítores y cánticos de apoyo, en agradecimiento a la gran actuación que están cumpliendo en la prueba, que al mismo tiempo representa una energía extra para seguir apretando a fondo el acelerador para darle la alegría de llegar a la meta final.

La Paz  ayer se engalanó con el paso del Dakar por sus principales calles y avenidas, que hizo vibrar de emoción y alegría a su gente.