Niños de un kínder usan un vidrio como pizarra en el D-14

El vidrio que hace de pizarra en la unidad educativa Patria Nueva.
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El Alto / Cambio
Los padres de familia de la unidad educativa Patria Nueva, en la zona Bautista Saavedra A, del Distrito 14, tuvieron que habilitar una pizarra para los niños de nivel inicial usando un vidrio de un metro por 80 centímetros, al cual adhirieron papel milimetrado para que la profesora dé las lecciones a los menores.  

El colegio Patria Nueva, situado en la zona Bautista Saavedra A, reúne todas las carencias, pues le faltan aulas, baños, mejoras y refacciones a los predios, así como mobiliario, pues llegaron al extremo de usar vidrios para que hagan las veces de pizarras, y cada padre de familia debe enviar un pupitre para que su hijo pase clases. 

Al hacer algunos trazos en el improvisado pizarrón, se evidenció que los pequeños deben hacer grandes esfuerzos para ver lo que la maestra escribe ahí, por el reflejo que emite el cristal, además que el aula es oscura, ya que fue adecuada por los padres de familia en su necesidad de habilitar espacios para los cursos. 

La presidenta de la junta escolar, Victoriana Mamani, señaló que los padres de familia se cansaron de pedir a las autoridades municipales la ejecución de obras, por lo que decidieron resolver sus necesidades por sí mismos, pero el factor económico frustró sus deseos. 

Mamani detalló que por la falta de espacio tuvieron que desdoblar los cursos y que los estudiantes de secundaria pasen clase en otros horarios, para evitar que lo hagan a la intemperie. También precisan baños, pues sólo tienen cuatro para cerca de 700 estudiantes. 

Además del mobiliario precisan el arreglo urgente de su patio, pues siempre que llueve el agua que se junta en la parte superior desciende e inunda los cursos de la planta baja y la improvisada sala de computación y la dirección, habilitada debajo de unas gradas. 

Más colegios precarios
La principal necesidad del colegio Gualberto Villarroel, de la zona Mariscal Sucre C, es la construcción de baños, pues sus cerca de 1.000 estudiantes deben compartir una batería de baño de ocho cubículos, la cual tiene problemas con el alcantarillado y poco a poco se está derruyendo, producto de la humedad y filtraciones. 

El presidente de la junta escolar, Fernando Ortega, señaló que también precisan aulas, pues la demanda de cupos es alta y todos los cursos funcionan al tope. Además las instalaciones requieren refacciones urgentes, especialmente el techo de uno de los bloques de aulas, que está cediendo por las lluvias, lo mismo que el muro perimetral que se derrumbó. 

En la unidad educativa Corazón de Sudamérica cerca de 300 niños debían compartir un solo baño e incluso hacían fila para usar el servicio higiénico.

Felicia Chuquimia, presidenta de la junta escolar, denunció que, pese a que el centro educativo está detrás de la Subalcaldía del Distrito 14, las autoridades ediles no atienden sus necesidades, que se centran en la refacción del muro perimetral y construcción de aulas.