El equipo del antifútbol

El equipo de Canelas 2010, que mete miedo a sus rivales por su juego violento.
AFP

Canelas, Portugal / AFP / Bruno Cravo

Jugadores que son ultras del Oporto, actitudes violentas y un vídeo que se ha hecho viral han sido los tres ingredientes que han bastado para generar terror a los rivales del Canelas, un club amateur del norte de Portugal que domina su campeonato regional de fútbol.
“El Canelas no respeta las reglas, son unos brutos, y nuestros jugadores tienen miedo de enfrentarse a ellos”, afirma Manuel Gomes, presidente del Grijo, otra formación de la cuarta categoría.
El Padroense rechazó incluso disputar un partido contra la formación de la periferia sur de la ciudad de Oporto. “Sus jugadores buscan el conflicto y amenazan, incluso a los árbitros”, señaló su presidente, Germano Pinho.
No se ha presentado ninguna denuncia formal, pero hasta finales de enero, 13 de los 21 partidos del Canelas se saldaron con una victoria por incomparecencia. La mayoría de los clubes de la Asociación de Fútbol de Oporto prefirieron no presentarse y pagar 750 euros de multa antes que tener que enfrentarse a esos jugadores, considerados violentos.
Impulsado por esos puntos conseguidos sin jugar, el Canelas dominó con autoridad la primera vuelta de su campeonato y se acerca al objetivo de ascender de categoría, un objetivo que parecía improbable al principio del curso.

”SUPER DRAGONES”
“Al principio queríamos conseguir algunos puntos, ahora queremos el ascenso porque nadie quiere jugar contra nosotros”, reconoce el capitán del Canelas, Fernando Madureira, apodado ‘El Mono’.
Más conocido como jefe de filas de los ‘Super Dragones’, el principal grupo de aficionados ultras del FC Oporto, Madureira se defiende de las acusaciones de juego peligroso y comportamiento antideportivo.
“Somos un equipo agresivo que juega con pasión, pero nadie entra al campo con una pistola o un palo”, afirma tirado en la mesa de masajes, antes de un partido en casa contra el Candal, el primer club que aceptó jugar contra el Canelas después de dos meses.
“Tener ultras entre nosotros amplifica nuestra reputación de equipo violento, cuando no es así”, subraya Bruno Canastro, el presidente del club, quien cuenta con otros dos ‘Super Dragones’ en sus filas.
Los jugadores del Canelas bromean antes de saludar amigablemente a sus adversarios del día, que no parecen intimidados.
Candal no dudó a la hora de decidir si jugaba contra el Canelas, pese a la fama ganada.
“La idea de no presentarnos nunca se nos pasó por la cabeza. Su equipo es como el resto”, dice el presidente del Candal, Alberto Ribeiro, sorprendido por la postura de los otros clubes que están en la división.

PRIMERA DERROTA
En ese ambiente de calma tensa, Marco Gonçalves, un coloso musculado que juega como delantero centro en el Canelas, se permite incluso bromear con la imagen de su equipo. Es desafiante.
“Ahí está el pasillo de la muerte para los rivales”, ironiza mientras señala el paso oscuro que lleva a un césped en muy buen estado, ya que apenas ha sido utilizado para tres partidos desde el inicio de la temporada.
En un recinto vetusto y pequeño, 300 aficionados esperan para asistir al partido. Una vez adentro alientan al equipo. Pero esta vez con un resultado inesperado y triste.
Superados técnicamente, el Canelas termina perdiendo 2 a 0, sufriendo su primera derrota de la temporada. Agotados, los jugadores del equipo vuelven a los vestuarios hundidos.
El presidente del club, Bruno Canastro, expresa sentirse “decepcionado, pero orgulloso”, antes de insistir en que la violencia no forma parte del ADN del equipo.
Sobre el video de YouTube en el que se ven gestos violentos de algunos jugadores señala que “hicieron una pieza con cinco minutos de juego entre las decenas de horas que jugamos en la temporada”.
“Pero todo tiene una ventaja: ahora el Canelas es el único club amateur con resonancia internacional”, señala.

SE LO QUERÍA AISLAR
Un futbolista anónimo le contó al periódico español El País el amedrentamiento de ese club a los rivales.
“Sufrimos coacciones, los árbitros están intimidados y no escriben en las actas lo que sucede. Como no llega nada a los comités, nadie actúa. Hubo una reunión secreta, se tomó la determinación de aislar al Canelas 2010. Pero rápido apareció una reacción desde las redes sociales, la primera respuesta fue: “Quien tenga miedo que se compre un perro”, dijo.
Añadió que desde la gradería también los anima un grupo radical, los Blue Warriors Supporters. En cinco años de historia, el Canelas 2010 está cerca de jugar del ascenso. 
Sin embargo, Madureira, el líder de la barra, niega que sean agresivos. “Todo esto es una ‘puñalada’ y nos entristece, pero ahora nuestro objetivo ya es prepararnos bien y ascender. Nosotros jugamos con alma porque el fútbol en estas categorías siempre fue duro, aguerrido y con contacto físico. Esto no es ballet o natación. Hay motivaciones políticas”.
Luego de dos meses sin jugar a fines de 2016, el hincha afirmó: “Si se demuestra que tenemos algo que ver con la violencia y la ausencia de rivales, nos retiraremos de la competición”. Pero eso no pasará.