Bolivia busca $us 250 millones para proyectos de agua y riego

El presidente Evo Morales conversa con Graziano da Silva, de la FAO, ayer en Roma.
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Fernando del Carpio Z. / Cambio

El presidente Evo Morales oficializó a la FAO su solicitud de financiamiento para agua y riego, de 250 millones de dólares, y José Graziano da Silva dijo que espera tener una respuesta positiva en los próximos seis meses.

El Jefe de Estado, después de participar en la reunión con el equipo jurídico en La Haya —que definió la réplica de la demanda marítima— viajó a Roma, Italia, donde se reunió ayer con el director general del Fondo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva. 

“Hemos preparado $us 250 millones de dólares, parte donación, parte préstamo, que se van a presentar al Fondo Verde, y esperamos tener una respuesta positiva en los próximos seis meses”, dijo Graziano en una conferencia de prensa conjunta.

El presidente Morales resaltó los resultados de los programas MiAgua y MiRiego, que se ejecutan con todo éxito en Bolivia, y saludó la creación de la FAO “para ver el tema de la vida, la humanidad, cómo desde aquí garantizar el alimento para los pueblos del mundo”. “Garantizar el agua y el riego para nuestros campesinos indígenas es equivalente a liberar a nuestras comunidades de la pobreza”, expresó el Presidente.

El Director de la FAO dijo que una parte de los $us 250 millones podría ser otorgada en forma de donación para proyectos sociales de agua para el consumo humano o como préstamo para proyectos más complejos y comerciales, como sistemas de riego.

 ‘Víctima del calentamiento’

“Bolivia es uno de los países más afectados por la disminución de agua potable y de riego”, expresó Graziano.

El presidente Morales coincidió con esa posición y manifestó que nuestro país es “víctima del calentamiento global”, sin embargo “la gran ventaja es que hemos ejecutado proyectos de MiAgua y MiRiego”.

Además afirmó que no solo los organismos internacionales, sino también los pueblos, son responsables de encarar el problema de la sequía, y considera que “la mejor forma de enfrentarlo es con más energía y más agua”.

Dijo que una demostración de lo que sucede en Bolivia es lo que pasa con el lago Poopó, en Oruro, que se está secando. “Cómo es posible que en enero y febrero el Poopó esté seco, una prueba de cómo afecta el calentamiento global a Bolivia”.