El Alto, presente y futuro de Bolivia

Gonzalo Pérez Bejar

El Alto, la ciudad más joven de Bolivia, cumple 32 años y se encamina a la madurez junto con un pueblo que siempre tenaz y pujante busca mejores días.

En plena mayoría de edad sucedieron los acontecimientos de octubre de 2003, que la catapultaron como una ciudad rebelde por la forma como sus pobladores salieron a las calles a defender sus derechos y los del conjunto de los bolivianos.

Más de 60 personas perdieron la vida y otras casi 400 resultaron heridas en esos enfrentamientos fruto de los disparos de militares y policías que fueron desplazados hacia esa ciudad bajo el pretexto de aplacar las movilizaciones de los alteños.

Liderazgo de el alto
La diputada de esa ciudad por el Movimiento Al Socialismo (MAS) Mireya Montaño  aseguró que El Alto mantiene su liderazgo en los temas políticos en el ámbito nacional, porque es el presente y el futuro de Bolivia.

“Sigue siendo protagonista de este liderazgo que se ha tenido a nivel nacional, por su fuerza, pujanza y trabajo, que es lo más importante”.

En su criterio, la lucha de sus habitantes dejó bien sentada la revolución que vive el país, y dijo que los movimientos sociales llevaron a construir “el proceso de cambio”, cuyo fundamento fue la recuperación de los recursos naturales en favor de los bolivianos.

“Esa lucha cambió la forma de hacer política y transformó el pasanaku que practicaban partidos como el MIR, ADN y MNR”, afirmó.

Fruto de ese cambio y la visión de vivir en democracia, se logró que el basamento de la nueva Bolivia esté marcado por la Nueva Constitución Política del Estado (2009), que surgió de la Asamblea Constituyente, otra de las demandas de los alteños durante las jornadas de octubre de 2003.

Para Montaño, todo ese liderazgo es porque los movimientos sociales y el propio MAS cuentan con muchos líderes, debido a que las organizaciones sociales, como la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) o la Central Obrera Regional (COR), “se dedican todo el tiempo a la formación de cuadros, por eso hay renovación de gente.

La concejal Nancy Mamani indicó que El Alto aportó al desarrollo económico, político y social “a partir de la lucha que se hizo por los recursos naturales, y por el gas en 2003”.

Otro aporte de este pueblo valeroso, sostuvo Mamani, es la demostración de las manifestaciones sociales y culturales, fruto de la migración, en especial de la región aymara.

“La ciudad de El Alto, desde 2003, es una de las ciudades que ha hecho el cambio, ha expulsado a un Presidente que en su momento capitalizó nuestras empresas”, señaló. Ese movimiento protagonizado por los alteños fue el lineamiento del Estado Plurinacional que acogió el presidente Evo Morales y por el que cuenta con apoyo.

El también concejal Juanito Angulo afirmó que el protagonismo de El Alto permanecerá hasta cuando la población no vea satisfecha sus demandas, como en octubre de 2003, cuando exigió la nacionalización de los hidrocarburos.

La autoridad observó que en la actualidad muchas obras no están siendo ejecutadas y menos iniciadas, “todo lo que se hace es cumplir con las que ya estaban programadas en anteriores gestiones”. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, El Alto contará con 943.558 habitantes hasta 2020.