Arquitectura con identidad propia

Foto: Block del artista
Los edificios andinos ‘Cholets’.

Jackeline Rojas Heredia

El conocido arquitecto Fredy Mamani destacó en el mundo por sus diseños sobre la base de la cosmovisión aymara, una antigua tradición espiritual de respeto y devoción profunda a los seres supremos que dominan la naturaleza, el sol, la Pachamama, el fuego.

Esa religiosidad se fusiona con el anhelo de los habitantes de El Alto, ese deseo de progresar y que esa superación sea visible. Son personas trabajadoras incansables, que de a poco incrementan su riqueza y no escatiman los gastos necesarios para cubrir el costo de las edificaciones de Mamani.

Solo en Bolivia el arte dialoga de manera permanente con la tradición espiritual. Esa mística se expresa a través de la fiesta del Señor del Gran Poder, en la cual enormes grupos de comerciantes alteños brillan y derrochan fortunas inmensas que luego recuperan de manera duplicada y triplicada.

Ésa es la fe que acompaña a la singular devoción alteña.

Las imitaciones arquitectónicas de la creación de Mamani pueden notarse también en otras ciudades a las que migran familias alteñas y se llevan consigo el propio hogar. A través de ellas se los identifica.

La fiesta para los alteños es un evento sagrado e infaltable, es la actividad que les permite progresar económicamente y que refuerza los nexos espirituales con su origen ancestral aymara.

Cada infraestructura de estilo aymara, denominada popularmente como ‘Cholets’ presenta un salón dedicado a la fiesta, a los eventos musicales. Pisos arriba ya se abren varios negocios y en el último piso está el hogar del propietario.