Después de una larga ausencia, el Papirri planea un retorno para reencontrarse con la música.

Foto: Carlos Barrios
Manuel Monroy Chazarreta, el Papirri.

 

Por: Diego Ponce de León M.

Entrevistado: Manuel Monroy Chazarreta, el Papirri

 

Luego de una ausencia de ocho años, como servidor público en el Ecuador, Manuel Monroy Chazarreta vuelve a reencontrarse con su aliado máximo y de toda la vida, el Papirri, para reencaminar su trabajo artístico de poesía y música y compartirla nuevamente con Bolivia. Empezará en La Paz en el Cine Teatro 6 de Agosto.

¿Por qué te alejaste de la música?
Siempre le tendré gratitud al presidente Evo (Morales) porque yo necesitaba un cambio de vida, mi salud estaba al borde y él me dio la oportunidad de viajar al exterior. Ese cambio fue radical, de pronto me vi en la diplomacia y creo que respondí bien ante eso, me dediqué de lleno a la gestión en Ecuador y dejé de lado el arte. Tenía un compromiso con Bolivia y con Evo.

¿Cómo sentiste el cambio al estar tan alejado de la música?
Eso fue una especie de servicio militar o algo así, un servidor público a tiempo completo que produjo un cambio de vida, y lo interesante también fue ser un nadie, un desconocido. El ego, la vanidad del artista bajan. Esos ocho años ya cumplieron su ciclo, y ahora el Papirri me dijo: “Me has ‘desabandonado’, y ahora quiero volver a cantar”. Él estaba deprimido y este año es el reencuentro con él, las canciones y la gente, luego veremos qué pasa después.

¿Te desconectaste totalmente de las canciones y la composición?

En Ecuador, pese a todo el trabajo, las canciones ‘me atacaban’, de pronto en una reunión multilateral aparecía una canción y después trabajaba esas ideas. Ya tengo un nuevo disco listo, que grabaremos en octubre, son trece canciones nuevas que las compuse. No pude tocar en Ecuador, pero sí compuse, es folklore boliviano. Antes de irme, yo tenía ciertas tendencias hacia el jazz, el rock, lo experimental, y ahora con la distancia, con la nostalgia, me encaminé por esa senda.

¿Vas a tocar  nuevos temas en el concierto?

Voy a presentar cuatro canciones nuevas, que anuncian ese nuevo disco: una cueca que se llama Ingratitud, un caporal que se llama Camote, una kullawada que se llama Alaracamente y una morenada  que se llama Plata y miedo.

¿Presentarás el disco en este concierto del retorno?

No, el objetivo de este concierto no es mostrar estas nuevas canciones, es el reencuentro, recordar las canciones antiguas como Chenko total (compuesta en 1993), Hoy es domingo (primera composición, realizada en 1979), y así la lista continúa. Serán alrededor de 25 canciones, el show tendrá una duración de al menos dos horas.

¿Con quiénes te subirás al escenario del 6 de agosto?

Hay muchos artistas que participarán en este concierto: El grupo Norte Potosí (Cornelia Veramendi, Naira y Rubén Porco), Donato Espinoza, Carlos Ponce, el dúo Blanco y Negro, Vadik Barrón y la Saya Afroboliviana, junto con los músicos: Víctor Hugo Guzmán en la batería, Robie Morales en el saxófono, Heber Peredo en el teclado, Ariel Choque en charango, Raúl Flores en el bajo, Teresa Morales y Xavier Kiss-p en las voces. El ballet Sentimiento Nacional, de Rolito Camacho también realizará una presentación especial.

¿Cuál es tu talón de Aquiles?

Tengo tres rotundidades, que son ser de The Strongest, todos los demás (equipos) pueden ser más o menos; soy antiimperialista, no me gusta que alguien (cualquier imperio) te venga a imponer algo, y me gustan las mujeres.

¿Te gustaría volver a ejercer el trabajo como docente?

Tengo cuatro territorios de trabajo, uno de ellos es la docencia, he sido ‘profe’ del Conservatorio durante casi 15 años y me gustó. Extraño mucho la docencia, me encantaría volver a hacerlo. Es lindo poder tocar con chicos que fueron mis alumnos —como Heber Peredo o Raúl Flores— que ahora son profesores y grandes músicos. 

¿Qué otros proyectos tienes en mente para este año?

Parece que voy a hacer televisión, hay una propuesta que no estaba en mis planes, pero me llamaron para hacer una pruebas. Antes tenía un programa en RTP, que se llamaba Ketal Metal, hace como 10 años. 
También tengo que ir a Cochabamba para los conciertos del 31 de marzo y 1 de abril, en los que, por la ausencia de auspiciadores, tocaré con músicos locales, por lo que hay que ensayar y volver a armar todo el espectáculo. Lo mismo pasará el 20 y 21 de abril en Tarija. En junio estaré en Oruro, en julio de vuelta en La Paz, y en septiembre quiero ir a Santa Cruz.