Volver sobre las líneas de Chávez

"Mario Hubert Garrido"
Las Líneas de Chávez, serie de artículos aparecida en enero de 2009 sobre la vida nacional y la política exterior venezolana, intensa obra del fallecido presidente Hugo Chávez (1954-2013), adquiere hoy singular vigencia.
A tres años de la partida física del líder de la Revolución Bolivariana, vale la pena volver sobre algunas de aquellas reflexiones que identificaron además a uno de los políticos más visionarios de su época.
En sus escritos, impresos en diferentes periódicos de la nación suramericana hace siete años, Chávez recorre con lenguaje coloquial y no menos profundo desde la historia local hasta los ataques que vendrían desde Washington.
También repasa la historia patria, las estrategias electorales, las reivindicaciones de las venezolanas, la integración regional y, desde luego, la imprescindible unidad para desterrar el sectarismo de las organizaciones de izquierda, entre otros momentos.
En el debut de esos espacios de opinión y que tituló La primera entrega, Chávez señala que, en esencia, es un soldado forjado en el compromiso y la obediencia al legítimo poder, que orienta el esfuerzo colectivo.
Un concepto recurrente, el de poner oído en tierra para atender los reclamos de los sectores más humildes, y que hoy forma parte del proceso de renovación en la gestión del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela, tras el revés sufrido en los comicios parlamentarios del pasado 6 de diciembre, cuando la oposición obtuvo una mayoría circunstancial en la Asamblea Nacional.
“... pongo de nuevo mi vida y todo mi futuro en manos del pueblo y su soberana decisión. Este soldado revolucionario hará lo que el pueblo mande”, es otra de esas aseveraciones meridianas suscritas por Chávez y que signa la actual línea de acción de administrar desde, con y por el soberano: los Consejos Presidenciales del Poder Popular.
En otro de aquellos escritos (La Cuarta fase: El despliegue) Chávez comenta la asunción en Estados Unidos del presidente Barack Obama, en medio de grandes expectativas, e invita a ese gobierno a abrir los puños, para que puedan llegar manos extendidas de todo el mundo, llenas de fraternidad.
Alerta además a estar atento a nuevas acciones hostiles, como la que ahora perpetra la Casa Blanca al prorrogar por otro año un decreto presidencial que declara a Venezuela amenaza extraordinaria a la seguridad estadounidense y así abre paso a más violencia opositora, según denuncias de la cancillería.