Sector soyero mueve $us 900 millones en exportaciones

Andrés López

El presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Susano Terceros Torrico, destacó que la innovación tecnológica contribuye a que el sector tenga acceso a nuevas tecnologías, además de las exportaciones que alcanzan un valor de $us 900 millones año, que es el más alto después del gas y los minerales.

El representante destacó las “variedades (de soya), paquetes tecnológicos y maquinarias de avanzada tecnología para mejorar el manejo de nuestro cultivo y mejorar nuestros niveles de productividad y competitividad”.

Explicó que para obtener las nuevas variedades de soya los centros de investigación y empresas semilleras realizaron sus procesos de investigación, ya sea a través de cruzamientos locales, ensayos de evaluación preliminar y de evaluación final, hasta la selección de un material que presente características mejores en relación al potencial de rendimiento y resistencia a las principales enfermedades.

“Como sector nos sentimos muy complacidos que en nuestro evento Exposoya se liberen 11 nuevas variedades de soya para atender necesidades específicas de los productores y contribuir a mejorar los niveles de productividad”, remarcó.

Terceros dijo que si bien existe un avance importante en la innovación tecnológica para su sector, están quedando rezagados en el acceso a otras herramientas modernas como las semillas genéticamente modificadas que están utilizando países vecinos como Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, “donde existe una apertura para el uso de esta tecnología en beneficio de sus productores”, afirmó.

Seguridad y soberanía alimentaria
Terceros indicó que su sector ha seguido manteniendo su compromiso de garantizar la seguridad y soberanía alimentaria del país, con la producción de al menos 3 millones de toneladas de grano de soya, que son transformadas en productos con valor agregado (torta, harina y aceite) para atender la demanda del mercado interno de otras cadenas alimenticias como son la avícola, porcina, lechera y ganadera.

Añadió que con un enfoque de rotación de cultivos se producen cientos de miles de toneladas de granos de maíz, sorgo, trigo y girasol, que son alimentos estratégicos para el país.

“Seguimos siendo el tercer rubro de exportación después del gas y minerales y el principal de los No Tradicionales, con un valor de 900 millones de dólares por exportaciones”, enfatizó el ejecutivo.

Dijo que para crecer de forma sostenida es necesaria la liberación plena de la exportación de granos, el acceso a semilla genéticamente modificada en los cultivos de soya y maíz, la concreción de Puerto Busch como puerto de salida para mejorar la logística de exportación, así como garantizar la seguridad jurídica para las tierras productivas.

Libre exportación de soya
El presidente de Anapo explicó que “los productores necesitamos tener la seguridad de que nos pagarán un precio justo por nuestra producción, que está relacionado con obtener el precio de oportunidad de exportación de grano. La liberación de la exportación de grano de soya es el único mecanismo transparente que nos permite negociar un precio justo para nuestra producción”. 

Añadió que como sector productivo están de acuerdo en que el grano sea procesado y transformado en productos con valor agregado para la exportación, pero lo único que tienen que hacer las industrias es pagarles a los productores el precio de oportunidad de exportación para que no sea comercializado como grano.

Al respecto, el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, informó que en dos semanas se realizará una nueva evaluación para ver si se amplía el cupo de exportación de soya establecido en 193.000 toneladas. “Compartimos la preocupación que tienen nuestros hermanos productores porque buscan también mejores precios y en ese sentido hay que buscar equilibrios”, aseveró la autoridad. Añadió que si los productores garantizan el abastecimiento del mercado interno, el resto tiene que salir a la exportación.

De acuerdo con la Cámara Agropecuaria de Pequeños Productores del Oriente (Cappo), el año pasado el precio de la tonelada de soya exportada bordeó los 280 dólares. Los productores soyeros esperan vender la tonelada de soya entre 270 y 280 dólares. 

Visión del sector
El representante de los soyeros consideró que el sector ha crecido apenas a un ritmo de 30 mil hectáreas por año, y para incrementar la producción le piden al Gobierno atender sus demandas estructurales, referidas a la liberación plena de la exportación de granos, el acceso al uso de semilla genéticamente modificada, el mejoramiento de la infraestructura y la logística de exportación, entre otros.

  • La soya, tercer rubro en exportaciones

Terceros indicó que de acuerdo a datos del INE, en la gestión 2016 se ha logrado exportar un total de 2,3 millones de toneladas, entre granos, torta, harina y aceite, por un valor de 890 millones de dólares que representa un aumento del 11 por ciento comparado con la gestión 2015. Los principales productos exportados han sido la torta de soya con 549 millones de dólares y el aceite de soya en bruto por 254 millones de dólares. La soya es el tercer rubro de exportación después del gas y minerales, y el principal de las ventas no tradicionales.

  • Santa cruz, el principal productor

En la gestión 2016, la producción anual de soya en el ámbito nacional ha sido de 2,8 millones de toneladas, de las cuales 2,7 millones han sido producidas en el departamento de Santa Cruz, y una mínima parte en la zona de Yacuiba, principalmente para producción de semilla. Recientemente, el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras liberó un cupo de 93.000 toneladas para su exportación. Según los productores soyeros existe un superávit de más de 100.000 toneladas, por lo que se espera que el Gobierno nacional libere un mayor número de cupos para la venta. 
 

  • Efectos de la sequía 

La sequía del año pasado afectó de forma significativa a la campaña de invierno. Según Anapo, solo se pudieron sembrar 200 mil hectáreas de las 300 mil hectáreas que estaban previstas. Esta situación adversa para el agro ocasionó una disminución de producción de 230 mil toneladas que representan 73 millones de dólares que dejó de percibir el sector. La falta de lluvias afectó al menos a ocho municipios y más de 30.000 productores, principalmente de las provincias Cordillera, Manuel María Caballero y Chiquitos del departamento de Santa Cruz.