“El tren es una innovación, por eso es tan integracionista”

Fotos: Jorge Mamani
Matthias Sonn, Embajador de Alemania en Bolivia.

 

Entrevista a Matthias Sonn

El Corredor Ferroviario Bioceánico de Integración (CFBI) unirá los puertos de Santos, en Brasil, e Ilo, en Perú, con una extensión de 3.750 kilómetros de longitud aproximadamente.

Se trata de uno de los proyectos más ambiciosos que encara el gobierno del presidente Evo Morales no solo por los beneficios que traerá la obra, sino por la inversión que se requiere, que bordearía los 14 mil millones de dólares.

El corredor vinculará cinco países: Perú, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Por su impacto, la iniciativa llamó la atención de gobiernos como Alemania, que buscan las mejores condiciones para sus empresas y que éstas inviertan en un proyecto que no solo beneficiará a la integración, sino al comercio y a la apertura de mercados a escala internacional.

Con el propósito de conocer otras aristas de este megaproyecto regional, Democracia Directa tuvo la oportunidad de entrevistar al embajador de la República Federal de Alemania, Matthias Sonn.

¿Cómo ha visto su Gobierno el proyecto del Corredor Ferroviario Bioceánico Central?

Para mí es muy importante el corredor biocéanico, ahora llamado de integración. ¿Por qué de integración? Porque va a prosperar mejor cuando tenga un marco regulatorio y de comercio abierto entre los países por donde pasará ese biocéanico; como se ve en conjunto, el tema de comercio internacional abierto y el tema de una instalación de una gran inversión que prosperarán más y mejor con integración económica entre los países involucrados.

Es positivo, lo vemos como un elemento de integración económica entre los países involucrados. Una vez que comience ese megaproyecto multinacional entre varios países de la región, esperamos tener oportunidades para empresas alemanas porque hay mucho que instalar, y la tecnología alemana es competitiva. Entonces, para nosotros es bueno porque es un aporte al desarrollo de mercados, para nuestras empresas, es importante e interesante y una experiencia europea en lo político.

Si se tienen intereses comunes entre países, intereses económicos comunes, se reducen más o menos automáticamente las fricciones políticas, y ésa es una experiencia más que tiene la Unión Europea que hemos construido después de 60 años, que cumplimos este año. Ahora la Unión Europea es mercado común y todo eso comenzó el año 57 con los tratados de Roma.

¿Cuál es el trabajo que realizó su persona en referencia a este proyecto de integración?

Es un trabajo de comunicación o mediación. La Embajada está para ayudar a todos los actores, un ejemplo: vamos a tener una conferencia de ministros de Transporte el 22 de este mes y estamos muy contentos de que mi ministro de Transporte, el señor Rainer Bomba, esté invitado para participar en esta conferencia; sin embargo, creo que ahora estamos en una fase donde los actores principales son los países involucrados. El concepto es una empresa multinacional público-privada, y el núcleo de eso son los países de la región que quieren hacer realidad ese gran proyecto.

Primero Bolivia, Perú y ultimadamente Brasil, todos tienen interés al juntarse, es muy bueno. Esos países necesitan conformar un núcleo, una estructura legal y financiera para comenzar con los trabajos, después tienen que juntarse los países de la región, una vez que tengan un modelo sustentable, que es convincente para los inversores, se puede invitar a los inversionistas privados del mundo a invertir en ese proyecto. Entonces, en ese sentido, la conferencia que vamos a tener este 22 de marzo en La Paz es exactamente lo que necesitamos hacer.

¿Ustedes están esperando que el proyecto sea convincente?

Sí, para los inversores. Sobre la base de una empresa pública-privada necesitas atraer a los inversores privados, no es simplemente una inversión de un Estado, donde el Estado, por ejemplo, acepta un préstamo y después este Estado invierte el dinero del préstamo, y después necesita devolver ese préstamo. En el modelo que tenemos ahora, los Estados sí son inversionistas-socios, pero también quieren capital privado para juntarse, para compartir la inversión, y ultimadamente la renta, la ganancia. Los Estados y los inversores privados necesitan ser convencidos de que eso es rentable, sino no van a invertir, ni los Estados ni los privados, porque es una inversión enorme.

¿Cuántas y cuáles empresas alemanas tienen interés en participar en el proyecto de integración?

Hay interés en las empresas dedicadas a la tecnología de las ferroviarias, hay mucho interés, y también, para mencionar, hay mucho dinero, pero en el mundo en este momento todos quieren renta. Si uno pone su dinero en un banco en Europa, prácticamente no recibes interés, entonces hay muchos fondos de pensiones que buscan oportunidades de invertir en algo que tenga una renta más alta, y por eso creo que podría inyectar recursos. Una vez que se tenga un modelo sólido de su diseño, operación, manejo económico y financiero, vamos a ver interés de todo el mundo, no solo de Europa o Alemania.

¿El Gobierno alemán pondría un capital de inversión en la iniciativa? ¿De cuánto se podría hablar?

El Gobierno de Alemania no es uno de los inversores, lo que puede aportar el Gobierno de Alemania, una vez que comience, por ejemplo, la construcción de partes del tren, el Gobierno de Alemania puede financiar las obras que tienen empresas alemanas, entonces es un financiamiento no de la inversión de la obra. Cuando hay empresas europeas que participen en la construcción o cosas así, el Gobierno de Alemania tiene el Banco de Desarrollo KfW y éste puede financiar parte de la obra como se hace en Bolivia, en muchos casos inversiones, como el que se tiene invertido en un parque eólico, donde una empresa alemana ha hecho la tecnología, y esa obra se financió por el Banco de Desarrollo Alemán, ésa es la contribución más directa del Gobierno.

¿Conoce algún proyecto similar en Europa o en otro continente?

Creo que no, sería una innovación creo. Por eso es tan integracionista, es de verdad un proyecto de integración. Ninguno de los Estados involucrados podrá controlar todo. No se puede, no podrá, entonces todos los socios necesitan aceptar en un sentido una posición minoritaria y deben enfocarse en que todo funciona y tienen un interés en común que es ésta inversión tenga éxito y funcione.

¿Cuál es la mirada que tiene Alemania de América Latina?

Para nosotros es un continente con mucha oportunidad, con más oportunidades que en otras partes del mundo. Los países, claro, de Latinoamérica son muy diferentes, muy individuales, en general para nosotros son accesibles y quieren ser socios nuestros, y nosotros estamos muy dispuestos a cumplir con este papel de socios en varias áreas.

¿Cuál es su balance de las relaciones Alemania-Bolivia?

Son relaciones muy largas y buenas. Tenemos vínculos en política, en la cooperación entre los Gobiernos. Tenemos una tradición y presencia en Bolivia de bolivianos de origen alemán. Tenemos una presencia cultural bastante relevante, tenemos relaciones económicas que son muy importantes. Bolivia, claro, no es el más grande mercado para la empresa alemana, pero es un mercado interesante y que se interesa por la tecnología y todo lo que puede ofrecer mi país.

Tenemos presencia de las dos grandes empresas de implementación en desarrollo como la GIZ (Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit GmbH) y también del Banco de Desarrollo Alemán (KfW Entwicklungsbank).

Hay una relación bastante fuerte entre la jefa del gobierno alemán, la doctora Angela Merkel, y el presidente Evo Morales en el ámbito internacional, donde muchas veces Bolivia y Alemania están de acuerdo sobre problemas globales. Por eso creo que es muy positiva.

¿Cuáles son las principales áreas de cooperación que tiene su país con Bolivia?

En la cooperación al desarrollo tenemos tres ejes: uno, el desarrollo rural, la mayoría comprendida para agricultura, protección del medioambiente; dos, para mejorar el balance en el cambio climático, y un eje muy importante, el tercero, sobre el tema de agua y manejo de recursos hídricos.

Hay que mencionar que la cooperación alemana en Bolivia no solo es implementada por las agencias del Gobierno alemán ya mencionadas, GIZ y el KfW, hay muchos actores no estatales que también son muy activos en áreas importantes, por ejemplo las agencias de ayuda que tienen las iglesias en Alemania, que tienen muchos proyectos con socios de la Iglesia en Bolivia, y eso también tiene una larga tradición, hay hospitales, colegios, escuelas, educación, hay muchas áreas donde los actores no estatales reciben fondos.

En ese ámbito hay que mencionar una especialidad de Alemania que es políticamente importante, como Gobierno tenemos las llamadas fundaciones políticas, y esas fundaciones políticas son afines a los partidos políticos alemanes con representación en el Parlamento Alemán, instancia que financia actividades de esas fundaciones políticas en países socios; en Bolivia tenemos cuatro de esas fundiciones (Hans Seidel, Friedrich Ebert, Konrad Adenauer y Rosa Luxembourg), que tienen actividades importantes con actores de la sociedad civil boliviana, pero también del Gobierno, que hacen capacitaciones con el Ministerio de Comunicación. El Parlamento Alemán financia esas actividades en nuestros países socios para tener un reflejo del pluralismo político de Alemania.