El 68% del universo podría no existir en realidad

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Ilustración del Cosmos.

 

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Hace 20 años que los astrónomos descubrieron que el universo se expande a un ritmo acelerado y sin una causa obvia, por lo que se introdujo el concepto de energía oscura, que ejerce una fuerza sobre el universo y se considera que podría constituir el 68% de éste.

Sin embargo, aún no se comprobó en qué consiste la energía oscura, y su propia existencia fue objeto de numerosos debates en el seno de la comunidad científica. Un nuevo artículo publicado en Avisos Mensuales de la Real Sociedad Astronómica sugiere ahora que tal vez no necesitemos energía oscura después de todo.

En el estudio, dirigido por investigadores de la Universidad Eötvös Loránd, en Hungría, las observaciones astronómicas precisas combinadas con los modelos aproximados del universo podrían haber creado la necesidad de la energía oscura, mientras que, en realidad, podría no existir.

Las regiones del universo, según los científicos, se expanden a ritmos diferentes, dependiendo de cómo la materia se distribuye allí, mientras que el espacio conserva una expansión acelerada media. Los modelos estándar actuales no toman esto en consideración.

“Las ecuaciones de Einstein de la relatividad general que describen la expansión del universo son tan complejas matemáticamente, que (...) pueden introducir efectos secundarios graves, como la necesidad de energía oscura en los modelos diseñados para ajustarse a los datos observados”, afirma en un comunicado László Dobos, coautor del estudio.

Para probar su teoría, los investigadores crearon una simulación computarizada para comparar el modelo cosmológico estándar (con materia normal, energía oscura y materia oscura, igual de misteriosa) con uno que solo contuviera materia oscura y materia normal. El requisito era que este último, conocido como modelo de Avera (aproximación de tasa de expansión promedia), tuviera la misma densidad crítica que el modelo estándar.

Las simulaciones muestran una concordancia entre las observaciones tanto en el universo temprano como en el reciente. Sin embargo, el modelo de Avera coincide más con la discrepancia aparente entre las tasas de expansión locales y anteriores del universo.