“Planteamos recuperar el mar para Bolivia y para los chilenos”

Foto: Gonzalo Jallasi
Luís Vega, activista de Casa Bolívar de Chile.

 

Entrevistado Luís Vega, activista de Casa Bolívar de Chile.

 

Luis Vega define al centro político cultural Casa Bolívar como una organización que trabaja por la integración latinoamericana, por la unidad de los pueblos.

Con el paso de los años, Casa Bolívar logró su presencia en Arica, La Serena, Valparaíso, Santiago, Puerto Mont y otras ciudades chilenas, donde impulsan la integración continental.

“Somos parte de una organización política que es el Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez, que es continuadora de la lucha armada contra la dictadura y en estos tiempos neoliberales hemos asumido la defensa de las demandas populares de Chile”, afirmó Vega en el inicio de la entrevista con Democracia Directa.

¿Cuál es la relación política de Casa Bolívar con Bolivia?

Nosotros, junto a las organizaciones sociales y políticas, establecimos el primer contacto en 2008, durante la Cumbre Climática en Cochabamba, donde formalizamos una agenda de trabajo que fundamentalmente tenía que ver con los encuentros de pueblo a pueblo. El más relevante es el encuentro de los pueblos en le Caupolicán, donde se recibe al presidente Evo en 2014, respaldando la demanda marítima y pidiendo mar para Bolivia.

¿Cuál es su posición sobre la demanda marítima de Bolivia contra Chile?

Primero que nada, hemos planteado que los pueblos no son responsables de las luchas que nos han impuesto las oligarquías locales, como la Guerra del Pacífico, una guerra anexionista, promovida por el imperialismo norteamericano e inglés de la época, que hizo a los dos pueblos, tanto chileno como boliviano, enfrentarse en una guerra y donde Bolivia perdió una parte importante de su territorio y salida al mar.

Nosotros, como Casa Bolívar, como militantes de izquierda, consideramos que es una injusticia que tiene que ser corregida, y que por lo tanto la demanda que ha ido expresando (Bolivia) a través de décadas, es una demanda justa; pero, sí tenemos que corregir esa injusticia, y por lo tanto hemos promovido en Chile a través de los encuentros ese acercamiento, más allá de la diplomacia o de algún encuentro que tuvieron Bolivia y Chile como lo de la agenda de los 13 puntos.

Apoyamos esa demanda y promovimos el conocimiento de lo que es la demanda en sí, y en Chile no es fácil porque es un país chovinista.

Después de la dictadura ha sido gobernado por neoliberales, tanto por gobiernos de derecha (Sebastián Piñera), tanto de la Concertación como hoy de la Nueva Mayoría (Michelle Bachelet), que han promovido la profundización del neoliberalismo. Son los que han promovido la Alianza del Pacífico y que es lo opuesto a lo que ha planteado Bolivia con el ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América).

¿Cómo han advertido la percepción ciudadana en la calles de Chile sobre la demanda boliviana?

El trabajo de hacer conciencia sobre la demanda marítima no es fácil. Hablar del tema marítimo en las familias chilenas hace diez años era impensable, era un tema vetado, que nadie podía tocar, se defendía una falsa soberanía. Pero con el trabajo desarrollado se logró, primero, construir un eje de articulación de organizaciones sociales de izquierda que luchan contra el modelo que concluyeron que es una política de Estado y en ese sentido los gobiernos (de Chile) han sido bastante negativos y no concuerdan con lo que plantea el Gobierno y pueblo boliviano. Eso se amplió, y una encuesta plantea que 20 por ciento de chilenos está de acuerdo con la demanda marítima de Bolivia.

¿El ciudadano chileno es consciente que la riqueza marítima es aprovechada por solo siete familias?

Hay un movimiento social que se manifiesta por las diferentes demandas, porque la educación, la salud, el agua y también los mares son privados. La privatización del mar en Chile es una operación política de las pesqueras que financiaron a diputados y senadores de los bloques, del la Nueva Mayoría, donde los legisladores fueron comprados por las pesqueras para que hicieran una ley y entregaran los recursos naturales del mar a siete familias. Hay sectores de pescadores y sectores sociales que luchan por recuperar el mar, y el horizonte es luchar contra la privatización del agua. También el agua del Silala es privada, Luksic es dueña del agua que se la vende a las empresas mineras y también se la vende al consumo de la población. Esa lucha por recuperar los recursos naturales ha ido creciendo y cuando planteamos recuperar el mar para Bolivia también luchamos por recuperar el mar para los chilenos.