El petróleo en franca recuperación

El país avanza hacia la diversificación de la economía y la industrialización de la mano de los hidrocarburos, de la producción y la exportación de gas a los mercados de Argentina y Brasil, principalmente. Las ventas se realizan de acuerdo con los compromisos establecidos en los contratos de compra-venta, pero lo más importante de esta operación es el precio que se define en el mercado internacional.

Las perspectivas del negocio y del avance de los proyectos dependen en gran parte del precio internacional del crudo, parámetro al que está indexado el valor del gas. El indicador de mercado que toma en cuenta Bolivia es West Texas Intermediate (WTI). Por esta razón es importante hacer un seguimiento al comportamiento de este valor. Ayer, el WTI subió 1,61 y terminó en 53,08 dólares el barril. Entre tanto, el barril de petróleo Brent cerró en Londres en 55,93 dólares, con un incremento de 1,48 respecto del día anterior, en medio del conflicto de Siria, agravado por el reciente ataque de Estados Unidos.

Las gobernaciones, municipios y universidades tendrán más recursos con el alza del petróleo. 

Estos datos confirman la tendencia que se anunció desde principios de año, luego de que a fines del año pasado hubo un acuerdo entre Rusia y Arabia Saudita para regular la producción, disminuir la oferta para estabilizar el valor del crudo en primera instancia e incrementar en una segunda etapa.

La proyección del Ministerio de Hidrocarburos planteó un incremento del precio a partir del segundo trimestre de este año, y es lo que parece estar sucediendo. En estas condiciones que ofrece el mercado y que se expresan en una tendencia alcista también es previsible que mejoren los ingresos del país por la venta del energético boliviano. Se debe recordar que el contrato con Brasil establece precios del gas natural en función al precio del WTI de los tres últimos meses, mientras que con Argentina los precios de venta están en función a los seis últimos meses.

Las señales del mercado muestran una clara recuperación del valor del crudo, que representa una buena noticia para Bolivia, porque significa que las gobernaciones, municipios y universidades tendrán más recursos.