Tarija, inversión e integración

Tarija, descrita siempre como la capital de la sonrisa, hoy adquiere otros matices que la hacen sobresalir en el escenario nacional. Ayer se celebró el Bicentenario de la Batalla de La Tablada, y el presidente Evo Morales, a través de las redes sociales, no solo rindió su homenaje a la lucha del ‘Moto’ Méndez y los Montoneros contra el colonialismo, sino que saludó la industrialización, fruto de la nacionalización, que ahora se plasma en la tierra chapaca.

La capital de la sonrisa es ahora “Tierra rica en alegría y energía”. Con esas palabras, el Presidente celebró a Tarija, además de que, a través del vicepresidente Álvaro García Linera, hizo llegar un anuncio esperado hace años: el Gobierno asumió la construcción del tramo carretero Choeré-Acheral, que integrará la región del chaco tarijeño.

Se trata de un tramo que será pavimentado con recursos del Gobierno, que vio la importancia de la construcción de esa vía para el desarrollo de esa región y permitirá completar el circuito, hasta Yacuiba.

Hasta 2005, Tarija recibía $us 100 millones por ingresos de regalías, impuestos y renta petrolera, pero en los últimos 11 años, desde que asumió el presidente Evo Morales, recibió más de $us 4.400 millones de dólares.

En los próximos cinco años se tiene previsto invertir $us 5.200 millones en hidrocarburos y energía, lo que permitirá ingresos por regalías y el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) —en función de los precios internacionales del petróleo— de hasta de $us 1.500 millones en ese período. 

El Vicepresidente anunció también apoyo para crédito de $us 100 millones  para proyectos propios de la Gobernación y una inversión aproximada a los $us 250 millones de dólares para la construcción de hospitales que beneficiarán a la población. Tarija, como dijo el Vicepresidente, no puede detenerse y no puede tener la sensación de que las cosas se están ralentizando”, es por eso que a nombre del Gobierno pidió al Gobernador sumar fuerzas para impulsar iniciativas productivas en ese departamento, que al celebrar los 200 años de la construcción de la independencia tiene más de un motivo para seguir siendo la capital de la sonrisa.