Inversión para la salud de las niñas

A partir de hoy, la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), para prevenir el cáncer cérvico uterino, se incluirá en el esquema regular de vacunación en todo el país gracias a un esfuerzo del Gobierno. El hecho es histórico porque se trata de la primera vez que se la introduce al esquema y porque se tiene previsto vacunar a 350.000 niñas de entre 10, 11 y 12 años, para lo cual se realizan encuentros de coordinación entre los ministerios de Salud y Educación.

Cabe destacar que para la adquisición y aplicación de esta vacuna, el Estado Plurinacional realiza una importante inversión económica; sin embargo, lo más relevante resulta la estrategia que se asume como Gobierno, ya que la aplicación de estas dosis se constituye en una de las políticas sociales más importante de los últimos tiempos a favor de las mujeres.

La aplicación de las dosis contra el VPH se constituye en una de las políticas sociales más importantes a favor de las mujeres.

El Ministerio de Salud dio a conocer que en Bolivia mueren cerca de tres mujeres por día debido al cáncer cérvico uterino, que es provocado casi en 100% por el Virus del Papiloma Humano, que se transmite por vía sexual, cuando se tienen relaciones sexuales sin protección. 

Y claro, al escuchar esta posición surgen voces que critican el hecho de que se inicie la vacunación en niñas que se supone aún no iniciaron su vida sexual, y la explicación es sencilla, pues la vacuna tiene el objetivo de prevenir y qué mejor que hacerlo en un grupo poblacional de entre 10 y 12 años, que aún no inició su vida sexual activa.

Y no es que se deje desprotegidas a mujeres que tienen más de 12 años, sino que para ese sector poblacional se tienen las pruebas de Papanicolaou, para cuyo fin, además, desde el Gobierno se promueven todas las facilidades para que las mujeres se sometan a esta prueba.
  Para dar tranquilidad a los padres de familia se debe mencionar que las características de seguridad, eficiencia y certificación de la vacuna contra el VPH están avaladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y si alguna niña —por imprevistos— no recibiera la dosis de las brigadas que visitarán todas las unidades educativas del país, también se puede recurrir al centro de salud más cercano a su domicilio.