Defensa de la vida y la paz del mundo

El llamado a evitar cualquier guerra con armas de destrucción masiva, expresado por el Consejo Nacional para el Cambio (Conalcam), es oportuno en un momento en el que las fuerzas militares de Estados Unidos desplegaron barcos de guerra a la península de Corea.

El documento, denominado ‘Gobierno-Movimientos Sociales, Manifiesto en Defensa de la Vida y la Paz del Mundo’, establece lineamientos fundamentales respecto a la situación actual, plantea una solución pacífica a las controversias, el cese de las guerras, resolver las que están en curso a través del diálogo, no utilizar armas de destrucción masiva y detener la carrera armamentista.

Los antecedentes que sustentan el manifiesto son escalofriantes, la invasión a Irak, en 2003, causó más de un millón de muertos. La guerra en Siria, después de más de seis años, ha costado la vida de más de 400 mil personas; la intervención en Libia ha provocado casi 50 mil muertes.

El documento también hace referencia a que la crisis humanitaria se ve en los ojos de más de 20 millones de personas que sufren hambruna en varios lugares del mundo, situación que contrasta con las enormes sumas de dinero que se erogan en las intervenciones militares y la guerra.

Otro aspecto fundamental es que apunta con precisión las causas que originan las ambiciones de las potencias. Los afanes de control sobre el petróleo, el gas, los minerales o la ubicación geográfica son las verdaderas razones de las arremetidas imperiales para promover guerras, conflictos, inestabilidad, caos y muerte. Aprovechan ese escenario de descontrol y de ausencia de Estado, ellos se apoderan de esos recursos naturales para luego repartirlos entre sus empresas transnacionales.

También señala con absoluta certeza que los conflictos en el mundo se deben al intervencionismo, a políticas de derrocamiento de gobiernos y a la ambición de apropiarse de los recursos naturales de esos pueblos invadidos, como actualmente sucede en Venezuela, ya que el Gobierno de Estados Unidos y el Secretario General de la OEA apuntan a un golpe para derrocar al presidente Nicolás Maduro.