Declaración Universal de la Madre Tierra

Basado en el principio del vivir bien, que se fundamenta en la capacidad de recuperar el vínculo con la naturaleza y la memoria social, Bolivia propone que en las Naciones Unidas se apruebe la Declaración Universal de la Madre Tierra para que los países miembros de la organización impulsen acciones para proteger el medioambiente.

El canciller boliviano, Fernando Huanacuni, señaló que es imprescindible que en la ONU se adopte la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra porque “creemos que las Naciones Unidas debe ser el centro que armonice los esfuerzos por alcanzar estos propósitos comunes. Además, sostuvo que ha llegado la hora de aprobar la Declaración para que los países miembros de la organización promuevan mecanismos para lograr el desarrollo sostenible respetando el medioambiente”.

La filosofía de preservar la Madre Tierra mediante la promoción de la cultura de la vida se opone al consumismo impuesto por los países industrializados, que hasta ahora no han dado muestras de promover mecanismos para lograr el desarrollo sostenible respetando el medioambiente.

El modelo de desarrollo productivo boliviano se desarrolla sobre la base de sólidos vínculos de las culturas con la naturaleza, “que son patrimonio de todos y representan una gran ventaja comparativa respecto al modelo de desarrollo capitalista en crisis, donde la ecuación básica de desarrollo está asociada a la depredación de los recursos naturales con ganancias de corto plazo”.

Es este principio guía las políticas y en este argumento se sustenta la declaración del Canciller cuando dice que “los pueblos indígenas de Bolivia, del continente y del mundo defienden el paradigma de la vida, que concibe que todos somos hijos de la Madre Tierra”.

Se debe recordar que la política de gestión ambiental pretende el equilibrio entre la necesidad de desarrollo y la conservación del medioambiente mediante el fortalecimiento del papel del Estado en la prevención, mitigación y remediación, en el control de la calidad ambiental y en la protección de los recursos naturales sobre la base de una amplia participación social.