Condiciones para la inversión petrolera

Bolivia es un país gasífero, tiene tradición como exportador de hidrocarburos y una reputación que genera confianza en el mercado internacional del petróleo. En esta industria, la producción también depende de los proyectos de exploración y desarrollo de campos, lineamiento que el Estado aplica a través de un sostenido programa de inversiones.

En la actualidad, las compañías petroleras más importantes del mercado internacional apuestan por invertir en Bolivia, porque encuentran que en el país existen condiciones de estabilidad política, económica y seguridad jurídica. Esta percepción es el reflejo de la normativa vigente que permite que en la coyuntura de precios bajos del petróleo, como en ningún país de la región, se invierta en hidrocarburos, lo que favorece los propósitos de la política hidrocarburífera, que consiste en incrementar las reservas de gas.

Un ejemplo de esta percepción es la reciente visita de ejecutivos de la compañía rusa, que expresó su interés en invertir y desarrollar actividades de exploración y explotación en Bolivia, y trabajará en convenios de estudio de tres áreas exploratorias Vitiacua, La Ceiba y Madidi, según el Ministerio de Hidrocarburos.

Lo que sorprende es que la compañía rusa está dispuesta a conformar empresas binacionales con YPFB  para el desarrollo de actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en otros países y en la comercialización de gas natural vehicular (GNV) y gas natural licuado (GNL), tanto en Bolivia como en el exterior. Esta iniciativa muestra el grado de confianza de los inversionistas en el negocio gasífero.

En este contexto son apreciables las iniciativas orientadas a incrementar las reservas de gas. Por ejemplo, el Ministerio de Hidrocarburos anunció para el segundo semestre de este año el inicio de actividades de exploración de hidrocarburos en Huacareta, considerada altamente prospectiva. Solo en la primera etapa se prevén inversiones de cerca de $us 500 millones. Se trata de un megacampo que abarca una superficie de 181 parcelas, ubicada en Zona Tradicional, en el sector del Subandino Sur, entre los departamentos de Chuquisaca y Tarija.