Ministro Hinojosa: Los trabajadores son el pilar del proceso de cambio

Clayton Benavides

El ministro de Trabajo, Empleo y Previsión Social, Héctor Hinojosa, destacó los logros adquiridos a favor de los trabajadores bolivianos, que van desde el nuevo incremento salarial hasta la generación de miles de fuentes laborales. 

En entrevista con Cambio, explicó que el aumento en los sueldos, el doble aguinaldo, los bonos y otras iniciativas permiten al Gobierno dinamizar la economía interna y por tanto mejorar el sistema productivo nacional. 

También resaltó la creación constante de nuevas empresas en el país, lo que muestra una economía boliviana sólida y solvente. 

¿Qué significa el incremento salarial para los bolivianos?
El tema salarial es de carácter permanente. Se estableció una política del Estado, del Gobierno, en sentido de que los aumentos salariales tienen como referencia la inflación que se da año tras año. No es una simple reposición, como dijeron algunos, sino, son incrementos reales, siempre por encima de la inflación. 
Este aumento salarial toma en cuenta un primer factor: cuidar la estabilidad económica del país. Como dice el compañero Presidente, compañeros, el aumento salarial tiene un límite y ese límite es la salud de la economía.
Por otro lado debo señalar, el aumento salarial no implica inflación. Hay ciertos analistas que pretenden vincular el aumento salaria a un proceso inflacionario, pero durante los 11 años de gobierno, aplicando esta política, no existió ningún proceso inflacionario por encima de lo que normalmente se va programando año tras año. 
Se ha pretendido ligar la inflación al proceso inflacionario, pero éste no existe en términos de alarma. En realidad el salario es un mecanismo que dinamiza la economía, es una parte fundamental del modelo porque el modelo se sostiene en el mercado interno y hay necesidad de darle dinamismo al mercado interno. 
Precisamente el salario, la creación de los bonos de carácter social, hasta el propio segundo aguinaldo son mecanismos que le dan dinámica al mercado interno. 
Hay sectores empresariales que han buscado señalar que el incremento del salario mínimo a 2 mil bolivianos iba a traer un despido masivo de trabajadores o cierres de empresas. 
Tenemos datos desde el año 2003, 2004 y 2005: se mantuvo congelado el salario mínimo en 440 bolivianos. 
A partir de 2006 se empezó a incrementar el salario mínimo en un ritmo constante del 10%, 8%, 10%. 

¿Cómo se ve el aumento salarial y el ámbito empresarial?
Hubo un crecimiento constante del salario, pero paralelamente hubo un crecimiento constante del número de empresas. En ningún año se registró un término negativo en la creación de empresas. 
Si vemos desde 2012 que eran 153 mil empresas registradas, llegamos a 2016 con 284 mil empresas creadas. Es decir, unas 130 mil empresas nuevas creadas en este período. 
Si comparamos el año pasado, que era el período crítico de la economía por factores externos, el año 2015 se registran 272.249 empresas; en 2016 se registraron 284.271 empresas, es decir se crearon más de 12 mil empresas.  
Esto significa que los datos estadísticos demuestran que no hay un resultado negativo en el crecimiento y creación de empresas. Es cierto, evidente, que el ritmo interno de las empresas, sobre todo las pequeñas, es que algunas se cierran, pero comparativamente hay otras que se crean. 
Los dos argumentos que se dan, que va a haber una inflación galopante; se ha demostrado históricamente que tal situación no se ha dado, y el segundo, que va a haber mayor cierre de empresas, tampoco ha sido demostrado en los 11 años en los que el dinamismo de la economía interna se vigorizó.

¿Qué avances hubo en estos 11 años en cuanto a los derechos laborales?
El 1 de mayo de 2006, el principal decreto que fue aprobado fue el de la estabilidad laboral que en los hechos anuló la esencia del ‘21060’, y ese decreto devolvió a los trabajadores uno de los puntos por el que más se había luchado durante todo el proceso neoliberal que es tener un trabajo permanente, estable y además digno, es decir con seguridad social, derecho a la jubilación y seguridad industrial, pero sobre todo con un ingreso económico consolidado. 
La segunda conquista de los trabajadores es que se les ha devuelto su capacidad adquisitiva, un salario justo, un salario digno. Este salario se ve expresado en lo que vimos antes, el reciente, constante y permanente del salario mínimo pero también del básico. 
El crecimiento del salario se expresa en beneficios colaterales, como por ejemplo el bono de antigüedad, el subsidio de lactancia y otros que toman como referencia el salario mínimo. 
Se puede considerar como un avance importante la inamovilidad laboral para personas con discapacidad, para padres y madres en edad de gestación o con niños menores a un año de edad. El Estado garantiza su inamovilidad, más que un derecho de los padres, un derecho de los niños. 
Otro aspecto a destacar es que en la práctica, en los términos laborales, se estableció la igualdad entre hombres y mujeres y una de esas expresiones es a igual trabajo igual salario, que es el principio fundamental en el tema laboral. 
Sobre todo el Estado garantiza el acceso de las mujeres a todas las actividades laborales, incluso a sectores que antes eran vetados para las mujeres. Hoy pueden desarrollar sus actividades como trabajadoras en igualdad y condición que los varones. 

¿Qué estipula la Constitución Política del Estado sobre los derechos laborales?
Un aspecto que sin lugar a duda es muy importante es que la Constitución Política del Estado incorporó en el régimen social principios fundamentales que garantizan el derecho de los trabajadores. 
Entre estos principios fundamentales está la estabilidad laboral, el fuero sindical, la prueba invertida, es decir todos aquellos que el derecho social los expresaba solo teóricamente hoy se han convertido en normas del Estado boliviano, lo que hace que la Constitución Política del Estado sea una de las más avanzadas desde el punto de vista social en comparación con otras constituciones políticas. 

¿Qué cambios hubo a partir del 1 de mayo de 2006?
El 1 de mayo de 2006 se han nacionalizado los recursos naturales y esta nacionalización de los recursos naturales significó recuperar los fondos económicos más importantes en la historia de nuestro país y lo que se expresa en una mejor redistribución de la riqueza. 
Pero sobre todo esta recuperación de los recursos económicos del gas se expresa en la creación de nuevas fuentes de trabajo. Se abrió un proceso de industrialización de nuestros recursos naturales y no solo hablamos de minería, gas, litio, sino de recursos naturales vinculados a sectores agrícolas o a producciones en otros rubros. 
Entonces en ese sentido ha significado la creación de fuentes de trabajo, es decir la nacionalización trajo consigo no solo mejores salarios, sino más fuentes de trabajo. 
La inversión que actualmente realiza el Estado boliviano, de 48 mil millones de dólares, y de esto, más del 50%, está en el área productiva, es decir en creación de nuevas fuentes de trabajo. 

¿Hay motivos para festejar un nuevo 1 de mayo?
Podemos decir que los trabajadores bolivianos tienen mucho que festejar porque las conquistas sociales que tienen han sido logradas en gran medida. Uno de los aspectos que habría que señalar es la garantía que tienen las organizaciones sindicales para realizar sus actividades. 
El fuero sindical es un principio constitucional respetado por el Estado boliviano. No solo lo respeta, sino lo promueve entre los trabajadores. 
Las organizaciones sindicales hoy son cogestoras de este proceso de cambio, son el pilar fundamental y por eso el Gobierno atiende no solo sus necesidades, sino en términos políticos va avanzando en aspiraciones históricas de los trabajadores en la necesidad de construir una sociedad más justa, libre de la explotación del hombre por el hombre. 

¿Qué políticas se trabajan para generar nuevos empleos en el país?
El Ministerio de Trabajo tiene dos programas. Un programa es el de apoyo al empleo que estuvo realizando sus actividades desde 2012 y que en este momento está en etapa de cierre. 
Este programa ha logrado insertar en el mercado laboral a más de 19 mil personas. En ese sentido ha cumplido objetivos importantes. 
Sumado a Mi Primer Empleo, que es otro programa dedicado a los jóvenes entre 18 y 25 años, ambos programas este tiempo han insertado cerca a 24 mil personas al mercado laboral. 
Actualmente estos dos programas están en proceso de rediseño. El programa Mi Primer Empleo está organizando sus primeras opciones y a partir de junio empezará nuevamente el proceso de capacitación e inserción laboral, y el Programa de Apoyo al Empleo 2, a partir del mes de septiembre, generará también un proceso de inserción. 
Se calcula que en cuatro años se planificó que haya 40 mil inserciones con este programa. En el otro programa se calculan 15 mil inserciones en el mismo período. El plan que tiene el Ministerio de Trabajo es que en los próximos cuatro años es la inserción de 55 mil personas en el mercado laboral con capacitación.