Bolívar gana y se va rumbo a la corona

Ronnie Fernández festeja su gol, el segundo de la Academia. El chileno es pieza inamovible en el equipo 'celeste'.
Jorge Mamani

La paz | CAMBIO
Bolívar volvió a ganar el clásico paceño ayer y vuelve a alejarse como líder solitario del torneo Apertura, con grandes chances de pelear por el título. Venció 3-1 a un The Strongest que 'regaló' el primer tiempo y que jugó sin su capitán, Pablo Escobar.
Con esta victoria y a siete fechas del final, el equipo 'celeste' saca una ventaja apreciable. Tiene 31 puntos, y el segundo, Oriente Petrolero, tiene 26.
La Academia sienta predominio en este torneo. Tiene algunos bajones, pero los partidos claves los gana y está ahí arriba.
Los clásicos paceños de este torneo, por ejemplo, los ganó los dos, 4-1 el primero y ayer 3-1.
El 'Gualdinegro' jugó raro ayer al principio. Sin Escobar (fue descartado a último momento) manejó la pelota solo en su campo. Su dominio fue intrascendente y no hizo daño en el arco rival.
Bolívar le siguió el juego, lo esperó y solo marcó. Pero en el contragolpe fue más peligroso.
El partido fue deslucido la primera media hora por la actitud parsimoniosa del Tigre. Incluso surgieron jugadas bruscas, y el árbitro Luis Yrusta tuvo que recurrir a la tarjeta amarilla.
A los 28 minutos, Wálter Veizaga estuvo cerca de anotar para el 'Atigrado', remató alto solo frente al arquero Matías Dituro.
El gol tardó en llegar. A los 43, en un contraataque, un iluminado Leonel Justiniano, frente al área, amagó a dos defensas y remató bajo, el balón fue interceptado a medias por Daniel Vaca y se introdujo en su portería.
Ese tanto 'celeste' cambió la figura del partido. The Strongest modificó de actitud y en el segundo tiempo se fue al frente en busca del empate. Eso volvió el juego más dinámico y más atractivo. A ratos de ida y vuelta.
A los 48 cabeceó Veizaga y anotó en un tiro libre, pero el juez de línea lo anuló por supuesta mano, que no existió. Se equivocó el árbitro de preferencia.
En el otro lado, a los 50, Ronnie Fernández convirtió el segundo de Bolívar con un remate fuerte. El balón ni lo vio pasar Vaca.
Alejandro Chumacero (que no tuvo socio con quien jugar) descontó a los 60, y el partido se volvió más interesante.
Al final, el juego se volvió ríspido. Muchos golpes de los dos lados. Juan Carlos Arce fue expulsado por darle un cabezazo a Luis Maldonado. Luego vino una gresca.
Pero sobre el final, a los 90, otra vez apareció Justiniano y selló la victoria 'celeste'. Clara y contundente de nuevo en un clásico.

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PABLO ESCOBAR NO FUE PARTE DEL CLÁSICO POR PRECAUCIÓN

El líder y capitán de The Strongest, Pablo Escobar, no jugó el clásico de ayer por una cuestión de precaución, ya que sufre una sobrecarga muscular.
Cuando no apareció en el equipo titular del Tigre se tejieron varias hipótesis, pero fue el propio futbolista quien se encargó de aclarar la situación.
“No jugué el clásico por una sobrecarga muscular que venía arrastrando desde hace varios partidos. Si jugaba, tal vez podía hacerme perder el partido del miércoles frente a Santos, por Copa Libertadores, que es vital para avanzar de ronda para nosotros. A veces es bueno parar para no arriesgar, fue la decisión más consciente que hemos tomado con el cuerpo médico”, dijo.
Del partido comentó: “The Strongest jugó muy bien, manejó la pelota y generó opciones de gol, pero el árbitro influyó directamente en el resultado”.

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De taquito

Cuarto árbitro amenaza
El dirigente de The Strongest, Adrián Monje, denunció que el cuarto árbitro, Gaad Flores, "se pasó el partido amenazando al técnico César Farías y al delegado René Villegas con hacerlos expulsar porque estaban reclamando demasiado, pero a los de Bolívar no les decía nada. Vamos a hacer llegar una queja ante el Comité de Árbitros”, dijo.

Seis drones en el Siles
Un total de seis drones cumplió una doble función en el estadio Hernando Siles. Una para elevar señal para la aplicación APP de Bolívar, vía por la que se transmitió el partido, y después para identificar a los hinchas que intentaron cometer actos violentos. Una buena labor.
Un pasaje desagradable
A los 40 minutos del segundo tiempo, Juan Carlos Arce, de Bolívar, y Luis Maldonado y Matías Alonso, de The Strongest, protagonizaron un pasaje desagradable en el clásico al desafiarse a arreglar sus diferencias fuera de la cancha. Fue la nota negra de la jornada. 

Civismo paceño
Antes de que se inicie el clásico se entonaron las notas del Himno de La Paz con respeto y civismo de parte de los jugadores, el público asistente y las barras de ambos clubes, que dejaron de hacer sonar sus instrumentos. La entonación estuvo acompañada por una banda de músicos de la Policía Boliviana, que después observó el partido.