Acuerdo para estabilizar el mercado del petróleo

¿Es posible regular el mercado del petróleo en medio de tanto conflicto que amenaza la paz mundial? Cuando hay voluntad política se puede, al menos eso han demostrado las autoridades de los Gobiernos de Rusia y Arabia Saudita con la extensión de los recortes en los suministros de volúmenes de los hidrocarburos hasta 2018.

Siria está en el ojo de la tormenta por la guerra civil que enfrenta y es motivo de atención porque además atrae intereses de potencias que buscan sacar alguna ventaja en el conflicto. A este hecho se suma el desplazamiento de las fuerzas militares de Estados Unidos en la península de Corea del Norte, país que no parece quedarse de brazos cruzados y amenaza con responder con armas de destrucción masiva. 

La tensión no ha bajado y persisten las declaraciones beligerantes de ambos lados. El líder norcoreano dijo que Estados Unidos, con el pretexto de algún tipo de disuasión, rodea a la península de Corea con armas estratégicas nucleares, mientras que desde Washington presionan a las Naciones Unidas para endurecer sanciones contra los norcoreanos.

El objetivo del acuerdo de los países productores de petróleo es estabilizar el mercado y mejorar el precio del crudo.

Entretanto, en Venezuela persiste el conflicto alentado por Norteamérica y el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, agravado por las recientes declaraciones de jefes militares estadounidenses que hablan de la posibilidad de intervenir en el país caribeño con el pretexto de “razones humanitarias” 

Este es el telón de fondo en el que recientemente los ministros de Energía Khalid al-Falih, de Arabia Saudita, y Alexander Novak, de Rusia, informaron en Pekín, China, que el acuerdo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y otras naciones para reducir los suministros del crudo “se aplicaría desde mediados de 2017 hasta finales de marzo de 2018”.

El objetivo de este acuerdo es estabilizar el mercado internacional del crudo y reducir los inventarios de petróleo a su nivel promedio de hace cinco años, decisión que favorece las expectativas bolivianas, que apunta a un incremento gradual del precio del crudo a partir del segundo semestre de este año, lo cual también representa un aumento de los ingresos por las exportaciones de gas.