Larga Noche de Museos, un diálogo entre el arte y el público

El Servicio General de Minas (Sergeomin) abrió sus puertas a la población para compartir información sobre los minerales.
Fotos: Carlos Barrios

Jackeline Rojas Heredia / Cambio

La población paceña asistió masivamente a museos, centros culturales y exposiciones de arte en espacios abiertos durante la XI Larga Noche de Museos. Muchos artistas, historiadores, cantantes y más compartieron con el público las manifestaciones culturales.

Antes de las 17.00, la gente hizo fila para ingresar a varios sitios y así llegar a la mayor cantidad de repositorios y espacios.

Las ofertas fueron extensas, dinámicas y atractivas. En la galería de arte de la UPB se presentaron juegos didácticos para niños y niñas y el show cómico musical de las mentes ociosas. El Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) montó la muestra de arte de la comunidad de Taraco, cuadros del siglo XVIII, algunos restaurados por la unidad de restauración de patrimonio del Ministerio de Culturas y Turismo, y siete cuadros coloniales de la serie de la Virgen María. Todo esto permitió conocer el valor de la pintura, el tráfico de bienes y la recuperación y posterior restauración de obras originales.

Sobre la misma población de Taraco se mostraron los bordados originales de los trajes de morenada. La plaza de las culturas vibró con la música de los años 80 y 90. Hubo gran afluencia de personas para disfrutar la danza y las emblemáticas canciones de esos años.

En el Museo de Arqueología se compartieron procesos de excavación, hallazgo y recuperación de piezas arqueológicas, con el fin de explicar la importancia de la arqueología en la recuperación de la memoria de las poblaciones antiguas y originarias que habitaron la tierra boliviana antes de constituirse en país.

Sopocachi en Imágenes
En la Cinemateca Boliviana se proyectaron, además de cine sueco, cortos sobre el barrio de Sopocachi. Entre ellos, Recorrer esta distancia, de Francisco Ormachea; Don Quijote en la ciudad de La Paz, de Jean Claude Eiffel; De paso, de Francisco Cajías de la Vega; Arcano, de Diego Torres, entre otros.

El colectivo Warmi Luna Creciente presentó la muestra Tejiendo el Fuego, en la galería del Ministerio de Culturas y Turismo. 

La artista Cynthia Dorfler compartió parte de su técnica y la fuente de inspiración de sus creaciones con el público presente en ese espacio.

“Es una noche mágica y especial, una fiesta para los artistas porque nos permite un contacto único con la población. Ellos llegan, preguntan, opinan, es una permanente alimentación”, dijo Dorfler. Dos espacios integrados fueron el Círculo de la Unión y la Embajada Argentina. La cantante Jenny Najera y algunos artistas interpretaron boleros, otros deleitaron con la sensual danza del tango.

En la plaza Avaroa, muchos jóvenes disfrutaron y se apropiaron de las interpretaciones de grupos de rock juvenil.

La Empresa de Transporte por Cable también estuvo abarrotada de gente en cuatro de sus estaciones, que presentaron programas variados, desde proyecciones de cine debate hasta interpretaciones musicales y exposiciones. 

Destacó la muestra de monedas antiguas que se exhibió en el auditorio de la estación Jach’a Qhathu (Línea Roja). Se proyectó además la película Las Manuelas, del director Luis Mérida Coímbra.

“Es una película que refresca un episodio histórico sobre la masacre a las mujeres cochabambinas por el Ejército español comandado, por Goyeneche. Poder proyectar para todos los que nos han visitado es un privilegio importante para mí”, señaló Mérida. 

Más espacios

  • En la ciudad de El Alto, en el templo Andino, se hizo un recorrido por las wacas y demás figuras y ceremonias religiosas.
  • La artista e investigadora Jenny Cárdenas interpretó boleros de caballería en el espacio de arte de la CAF.
  • En total, la XI Larga Noche de Museos integró 172 espacios distribuidos entre La Paz, El Alto, Viacha y Mallasa.

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El Museo Naval celebró al Litoral boliviano

El Museo Histórico Naval realizó montajes especiales en sus tres espacios. Todos fueron acompañados por guías que refrescaron la historia nacional a los visitantes.

Más allá de las muestras permanentes relacionadas con las guerras del Pacífico y del Chaco, el espacio presentó otros objetos, artículos, libros de actas antiguos y una exposición particular sobre las monedas y billetes.

La muestra numismática fue posible en coordinación con la Sociedad Numismática Boliviana, institución que montó por primera vez piezas de coleccionistas privados de valor histórico inigualable.

Edwin Reynaldo Hermoza, arquitecto y numismático, relató la historia de la moneda en el país, desde la explotación de plata y su posterior acuñación en Potosí hasta nuestros días.

Raúl Tapia, investigador y numismático, compartió su conocimiento sobre los billetes, monedas y medallas relacionadas con la pérdida marítima.

“Para que no puedan limar o cercenar las monedas inventaron el cordoncillo, y se mantuvo el peso de las monedas de plata”, explicó Hermoza. Las piezas originales permitieron apreciar similitudes de las monedas acuñadas y diseñadas en 1883 con las de actual circulación, sobre todo las monedas de 2 y de 1 boliviano.

“No hay mucha creatividad hoy en día para diseñar nuevas monedas, valoramos sin embargo las últimas que presentó el Banco Central de Bolivia”, dijo.