Latinoamérica revela su potencial energético

Represa de gran capacidad para alimentar una planta hidroeléctrica.

Henry Machuca Navar / RT

América Latina reveló su potencial energético en la Expo Astaná 2017, desarrollada en la capital kazaja (Europa), con la aspiración de convertirse en uno de los centros mundiales de la materia en el futuro. 

Los portavoces de estas naciones brindaron detalles sobre las potencialidades y sus planes para la seguridad energética mundial.

De acuerdo con la transnacional British Petroleum (BP, por sus siglas en inglés), las reservas mundiales probadas de petróleo son suficientes para asegurar el consumo mundial solo 51 años, mientras que las de gas podrían satisfacer la demanda global apenas un año más con la condición de que se mantenga la presente tasa de producción. Estas cifras y el problema del cambio climático son retos que los gobiernos, empresas, instituciones y resto de actores de la economía mundial afrontan en la actualidad.

¿Recursos no renovables para el futuro?
Según datos de la consultora global Mckensey, los combustibles fósiles continuarán su dominio en el mercado energético mundial. El porcentaje de éstos en la balanza global será de un 74% para 2050, lo que refleja la importancia de los recursos no renovables en el futuro próximo de la economía mundial.

La región latinoamericana, poseedora de grandes reservas de hidrocarburos, se ubica en la segunda posición del mundo en cuanto a sus reservas de petróleo y cuenta con importantes reservas de gas. En estos momentos, México, Venezuela y Brasil, entre otros países de la región, registran destacados niveles de exportación de hidrocarburos. Según datos de BP, en 2016 alcanzaron casi 4,7 millones de barriles de petróleo diarios, o lo que es lo mismo, cerca del 5% del consumo mundial de crudo. 

El general en jefe y embajador en Teherán, Jesús González González, del comisionado de Venezuela, manifestó que su país cuenta con la primera reserva certificada de petróleo del mundo, 298.000 millones de barriles.  

“Todo el mundo reconoce que somos la primera reserva petrolera del mundo y contamos con unas importantes reservas de gas, la primera del continente y la séptima del mundo”, recordó. 

Hoy día Venezuela desarrolla el proyecto petrolero de mayor envergadura del planeta. Según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), las reservas de la Faja Petrolífera del Orinoco Hugo Chávez pueden alcanzar los 513.000 millones de barriles de petróleo, lo que superaría el volumen de las combinadas de Arabia Saudita, Irán y Catar. 

En conquista de las energías renovables 
La participación de las energías alternativas en el conjunto mundial está creciendo considerablemente (a un ritmo del 7% anual) y supondrá un 7% del consumo global de energía para 2035, muy por encima del 3% que ostentaba en 2015.  

En torno a este importante sector energético, la subcomisionada de la delegación mexicana, Alessa Johana Fajardo Landaverde, declaró que desde 2013 su país desarrolla una reforma energética que tiene como objetivos principales elevar la productividad energética para detonar el crecimiento económico, reducir los costos de los servicios, promover la inversión e impulsar las energías limpias. 

“Para 2024 tenemos la meta de alcanzar una participación del 35% en la generación de electricidad con energías limpias”, añadió Fajardo.

Es así que el director general del organismo del Gobierno federal ProMéxico, Paul Carreño King, recalcó en un comunicado que su país es “uno de los principales del mundo en la producción de energía a partir de recursos geotérmicos”. 

El interés por el desarrollo de las energías renovables en Latinoamérica no es algo nuevo. Ya en la década de 1970 y durante la crisis del petróleo se observó un auge en los planes de desarrollo de energías alternativas con el establecimiento del programa de biocombustibles ProÁlcool en Brasil en 1975 y de las leyes sobre energía geotérmica en Costa Rica en 1976 y en Nicaragua en 1977.

Uno de los representantes de la delegación de Honduras, Alejandro Velásquez Cervantes, manifestó que su país posee actualmente una matriz energética donde están ganando cada vez mayor importancia el componente solar e hidroeléctrico, teniendo como principal represa generadora de energía la hidroeléctrica de cajón.

‘Triángulo del litio’ 
América del Sur cuenta con las mayores reservas de litio del mundo. Las estimaciones son dispares y van desde el 58% hasta el 96% del total conocido. Sin embargo, nadie pone en duda que allí está el futuro del llamado ‘oro’ o ‘petróleo blanco’.

En las últimas dos décadas, el precio de este metal alcalino ha subido de forma exponencial. Según reseña el diario digital El Confidencial, “una tonelada de litio se cotizaba a 1.670 euros en 1998”, mientras que a comienzos de 2017 se pagaban “hasta 8.600 euros”.

Interpelado sobre el potencial energético, el comisionado del Estado Plurinacional de Bolivia, Rafael González Alemán, señaló que entre las oportunidades energéticas de su país destaca el importante papel del salar más grande del mundo, el de Uyuni, con el que esperan desarrollar el litio para industrializar el país.

A su vez, González añadió que “Bolivia es un país con una diversidad geográfica amplia, por ello tiene potencial para desarrollar desde energía eólica, hidroeléctrica, geotérmica, entre otras”, incluidas considerables reservas de gas, que le hacen ocupar “el segundo lugar de la región”.

Algo en común que expresan todos los entrevistados es el creciente peso energético de la región en el mercado energético mundial. El general en jefe y embajador de Venezuela en Irán, Jesús González González, explicó que hay que dejar claro que el proceso de desarrollo de energías limpias no es tan inmediato como uno quisiera. 

“Que la energía eólica o la energía solar vaya a sustituir al petróleo, la hidroeléctrica o el gas en un período perentorio no es verdad”, admite.

En definitiva, Latinoamérica cuenta no solo con unas gigantescas reservas de hidrocarburos, sino además con enormes fuentes hidroeléctricas, minerales (como el torio, el litio, el uranio, entre otros) y privilegiadas características geográficas que pueden convertir en el futuro a América Latina en una superpotencia en los mercados energéticos.