Argentina y la integración energética

La industria de los hidrocarburos es un factor clave de la política energética para consolidar a Bolivia como el centro de producción y distribución de gas a los países de la región, donde destacan los mercados de Brasil y Argentina, que son importantes por el tamaño de sus economías. Las gestiones del ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, en Buenos Aires responden a ese propósito.

Ayer, la noticia más importante que se generó en la capital rioplatense fue la reunión de los  ministros de Energía y Minería de Argentina, Juan José Aranguren, y de Hidrocarburos de Bolivia, donde se acordó dar continuidad al contrato de compra y venta de gas hasta su finalización, en el marco de las nominaciones que realiza el país vecino.

Argentina quiere aumentar los volúmenes de compra de gas, y Bolivia hace unos días ya expresó su disposición a subir la oferta. Este encuentro de autoridades sirvió para confirmar intenciones de dos países que tienen larga experiencia en este rubro. El contrato vigente establece la exportación de alrededor de 19,9 millones de metros cúbicos diarios de gas en los meses cálidos y un máximo de 23,9 millones de metros cúbicos diarios de gas en los meses fríos.

Lo bueno de la relación entre ambos países es la integración energética y ese hecho está por encima de cualquier diferencia circunstancial que pueda existir en algún momento. También se debe mencionar que está en ejecución el segundo contrato y las autoridades del sector de hidrocarburos de ambos países expresaron su intención de allanar el camino para un tercer período.

Este nuevo escenario es importante para los agentes que integran la industria de los hidrocarburos, sobre todo para las compañías que intervienen en la explotación y exploración, porque asegurar un mercado más allá de 2026 representa dar continuidad del negocio con más inversiones para incrementar las reservas. Además, Argentina considera que el gas boliviano es más competitivo, técnico y económico que el Shell Gas y el Gas Natural Licuado (LNG, por su sigla en inglés), una característica importante que debe valorarse en su justa dimensión.