El G-20 y el lema “Bienvenido al Infierno”

Hoy, Hamburgo, Alemania, es el centro de la atención mundial por la Cumbre del G-20 (Grupo de los veinte países industrializados y emergentes), reunión de los presidentes de las naciones más poderosas del mundo y representantes de los organismos internacionales económicos, sociales y políticos para abordar temas de cooperación económica internacional y otros del ámbito de la política internacional.

Más allá de las expectativas por el encuentro entre los presidentes de las dos potencias mundiales, Vladímir Putin, de Rusia, y Donald Trump, de Estados Unidos, lo que más llamó la atención en la víspera fue la multitudinaria manifestación anticapitalista protagonizada por las organizaciones de izquierda y movimientos sociales, que fue bautizada como “Bienvenido al Infierno”.

Un artículo del periódico El País, de España, señala que en total se prevén unas 30 manifestaciones en contra de los mandatarios que representan el 80% de la riqueza del planeta y tres cuartos del comercio mundial. Se espera que unas 100 mil personas participen antes y durante la reunión del G-20, que se realizará hoy y mañana en Hamburgo.

El G-20 reúne a la Unión Europea (UE) y 19 países industrializados y emergentes: Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y Turquía. También suelen invitar a otros países que no forman parte del grupo, por ejemplo, España asiste al encuentro, y este año fueron invitados también Holanda, Noruega y Singapur, entre otros. En la cumbre también participan el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés), la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y las Naciones Unidas. 

Si bien esta cumbre adquiere relevancia por los encuentros bilaterales, sus conclusiones como grupo marcan un rumbo político a seguir en el ámbito internacional que termina afectando a todas la naciones del mundo.