G-20 y cambio climático

La Cumbre del G-20, que concluyó en Hamburgo, dejó al descubierto el autoaislamiento de Estados Unidos en el tema del cambio climático.

De 20 países altamente industrializados que integran el grupo, 19 secundaron el Acuerdo de París de lucha contra las emisiones contaminantes, mientras que el de Donald Trump reiteró su intención de abandonar el pacto.

La reunión dio como resultado una correlación de fuerzas inédita hasta ahora; de un lado, Estados Unidos y de otro, el resto del mundo industrializado.

La nación norteamericana es la segunda que emite la  mayor cantidad de gases de efecto invernadero en el mundo, solo detrás de China, por lo que su salida del Acuerdo de París fue reprobada por la comunidad internacional.

Ese documento multilateral fija, entre otros objetivos, caminar hacia una economía baja en emisiones de gases de efecto invernadero, cuya ‘sobreacumulación’ en la atmósfera —por las actividades humanas— ha desencadenado el cambio climático.

Antes de la Cumbre, el presidente Evo Morales exhortó al G-20 a reducir la carrera armamentística, la especulación financiera y proteger los derechos de la Madre Tierra.

Y es que los presidentes del mundo tienen la responsabilidad de pensar en la humanidad, en el valor de la vida y en cómo salvar al planeta.

El propio Morales, en el marco de encuentros internacionales, planteó en su momento la importancia de cambiar modelos económicos de explotación al hombre y de destrucción de nuestros recursos naturales.

De momento, el Acuerdo de París es ‘irreversible’. Así lo señala el compromiso de 19  Estados miembro del G-20 que confirmaron su compromiso para prestar ayuda, incluida la financiera, a los países en desarrollo con el fin de que cumplan sus objetivos para el cambio climático. 

Es decir, las naciones industrializadas, con una sola excepción, se hacen eco de la contribución histórica de los países industrializados hacia el  cambio climático.
 

  • Evo Morales planteó en su momento la importancia de cambiar los modelos económicos que destruyen nuestros recursos naturales.