Más lecciones a Chile

La manera de afrontar las detenciones en el borde fronterizo ha sido la primera de las lecciones ofrecida por el Estado Plurinacional al Gobierno chileno, sobre todo por el respeto a los derechos humanos de las personas involucradas y la no judicialización del problema, habiendo canales diplomáticos.

No menos importante ha sido la segunda, en menos de una semana: la invitación al diálogo binacional para consensuar procedimientos en casos de incidentes fronterizos.  

Fuera de las impertinencias de algún funcionario chileno y sus exabruptos hacia la dignidad presidencial, ambas actitudes han sido saludadas por la comunidad internacional e incluso en el segmento político de ese país, que no se limita al entorno de su Presidenta o al del partido en el gobierno.

El Canciller boliviano ha precisado que la emergencia en ambos Estados por el reciente caso de 11 personas, entre uniformados y ciudadanos, apresados o retenidos, expulsados o devueltos, ha expuesto que son necesarios procedimientos bilaterales que faciliten el tratamiento de  los incidentes fronterizos para resolverlos por la vía diplomática.

A su actitud positiva, de predisposición pacífica para afrontar eventualidades como los incidentes de frontera, Bolivia ha sumado una invitación al diálogo efectivo.  

Pero la tercera lección, impartida en las últimas horas, es que acompaña su conducta con acciones prácticas y concretas como la propuesta, ya presentada mediante nota oficial al Gobierno vecino, de construir de manera conjunta un protocolo que permita resolver estas incidencias, además de la conformación de dos comisiones en el Comité de Frontera, que parece pronto a reanudar funciones.

Por lo pronto, las iniciativas bolivianas han puesto a trabajar en serio e intensamente al servicio exterior chileno, que ha convocado a excancilleres y parlamentarios con miras a la cita en Santa Cruz, este 25 de julio.