¿A quién encomendamos el fútbol boliviano?

Laberinto

Gustavo Cortez C.

Editor / Deportes

¿A quién encomendamos el fútbol boliviano?

Parece que el señor Marco Peredo lanzó un boomerang. De acusador pasó a acusado. No solo se ganó enemistades en el fútbol, sino que hay dirigentes que no lo saludan ni quieren verlo. Y lo peor es que éstos están dentro del Comité Ejecutivo de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), que supuestamente debería trabajar en armonía y coordinación, así la gestión sea interina o temporal, como es la presidencia de Peredo.
En este comité solo se lleva bien con el tesorero Clíver Rocha, no con el vicepresidente Freddy Cortez y el secretario general Marcos Rodríguez. Es que la reacción es lógica: a Cortez lo tildó de "corrupto" en su cara, y Rodríguez le cuestiona a Peredo por disponer de dinero de la Federación sin respetar los estatutos de la entidad.
El problema que tiene Peredo es que sus acusaciones a diestra y siniestra fueron perdiendo credibilidad al no presentar pruebas. Y así como dijo: "me dijeron", sus detractores le han salido al frente con su propia medicina. Hoy también se habla mal de él, de las intenciones que tiene de prolongar su mandato. Incluso algunas 'contraacusaciones' son domésticas y de bajo perfil, que es mejor no reproducirlas en público.
Al inicio, uno pensó que se venía un cambio positivo en el fútbol boliviano a nivel de estructura y dirigencial, y que ese cambio se iniciaba con Peredo y sus colaboradores en la Federación. Pero nos equivocamos en esta última parte, porque en el Comité Ejecutivo se están jalando de los cabellos.
Da pena, pero vamos a llegar al 15 de septiembre —día de las elecciones para el nuevo presidente de la FBF— con más peleas entre estos señores y a ellos se sumarán más.
Se habló mucho de desterrar a los "corruptos" y "corruptores" este año, pero se ve con claridad que nadie saldrá. Por tanto, ¿a quién nos encomendamos?, ¿o a quién encomendamos el fútbol boliviano?