Humildad y ejemplo hicieron grande al Che

Foto: El orbita
Ernesto Che Guevara sostiene a dos de sus hijos y otro de ellos se acerca para posar en la fotografía.

Gonzalo Pérez Bejar

El hombre de la barba y el puro entre los labios guarda el respeto de los revolucionarios del mundo porque, como quien diría, murió en su ley.
Pero quienes escribieron sobre su vida, que son miles de líneas y toneladas de papel, siempre destacan algo de esa personalidad del rosarino nacido el 14 de junio de 1928.

A pesar de sufrir de asma, desde muy pequeño, supo vencer esa dolencia que le quedaría para el resto de su vida. De hecho eso lo motivó a estudiar Medicina y luego dedicar todas sus energías a la revolución.

“La humildad y ejemplo hizo grande al Che”, dirían quienes se aproximaron a sus postulados filosóficos con inclinaciones marxistas.
Raúl García Linera lo describió como una persona “potente porque plantea el trabajo revolucionario sin paga ni remuneración”. “Ése es un postulado muy fuerte de una persona que llevó a la praxis toda su ideología”, afirmó.

Añadió que la imagen del Che es de interpelación y no de moda o culto a la personalidad.

Recordó el papel de la izquierda boliviana seguida en la década de 1970 en su lucha contra la dictadura y luego en 1980 que tenía la ideología guevarista (como la denominó) por la calidad de interpelación contra el capitalismo, a pesar de que muchos no lo aceptaron o la criticaron.

“Muchos nos quedamos en el diario del Che, que era fácil de adquirir, o la experiencia corta de Ñancahuazú, que no explica lo que fue la Sierra Maestra o Angola, en su incesante búsqueda de superación del orden existente”, dijo.

Pero la humanidad del Che se volcó en la disciplina y dio paso a la incesante búsqueda de la superación y del comunismo, que según Carlos Marx serán otros tiempos, es decir, otras personas configuradas en otros horizontes, con otros sueños y otras formas de ver en la construcción del hombre nuevo que ubica al Che en la praxis.

“Es aquello que las personas están dispuestas a dar y perder, como trabajar domingos o lunes sin distinción y dar lo mejor de sí por cambiar las relaciones sociales actuales”, señaló.

Esa figura y ejemplo que despliega sigue construyendo en las nuevas generaciones la “búsqueda del hombre nuevo”.

De acuerdo con el balance de García Linera, el Che proviene del sentir y por eso lo que postula o propone “viene desde adentro”.
“Siento que es un tremendo humanista, cree en el ser humano, cree en la humanidad y cree que nadie debe pasar hambre”, sostuvo.

El Che y su destino 
En 1950 recorrió un total de 4.500 kilómetros por el norte de Argentina. Visitó las regiones más pobres en motocicleta, después se alista como médico en barcos de la flota mercante en viajes por la costa.

De enero a julio de 1952, realiza su primer viaje en motocicleta acompañado de su amigo Alberto Granado, con quien visitó Chile, Perú, Colombia y Venezuela. Durante esta travesía conoció al doctor Hugo Pesce, dirigente del Partido Comunista de Perú; el encuentro con la miseria y la explotación de Latinoamérica por multinacionales estadounidenses determinaría su visión revolucionaria.

Luego de ser perseguido en Guatemala, Guevara es salvado por el embajador argentino en ese país, Sánchez Toniuzo, quien lo asila en la sede diplomática. Dos meses después obtiene un salvoconducto para viajar a México. Trabajó como fotógrafo y médico, sobreviviendo a duras penas. Poco después de su llegada se encontró con su amigo cubano Ñico, que lo invita a sumarse con los sobrevivientes del Moncada. 

El 26 de julio de 1954 se unió al Movimiento, formado por revolucionarios cubanos exiliados. Conoce a Raúl Castro, recién salido de la cárcel, con quien traba amistad, después le presenta a su hermano Fidel Castro en julio de 1955.

Datos

                                   » En los últimos años de la década de los 50, tuvo un destacado papel en la lucha de guerrillas iniciada por Castro contra el dictador cubano Fulgencio Batista. El 2 de diciembre de 1956 desembarcó en Cuba con los revolucionarios, el ejército los esperaba y logra dispersarlos. Fidel le nombró comandante en julio de 1957 y lideró la llamada Columna N°4, siendo el primero en conseguir el grado antes que Raúl Castro. (Radio1000)