[Opinión] Bolivia está cerca de tener soberanía alimentaria

Willy Franz Acarapi Sullca

La producción agrícola registró un importante incremento en los últimos 11 años. Solo en 2016, Bolivia pudo generar el 95% de productos agrícolas que consume de forma anual e importar el restante 5%, que en su gran parte tiene que ver con el trigo porque cubre alrededor del 50% de lo requerido, y el otro 50% debe ser comprado por otros países, como Argentina.

Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) señalan que el crecimiento de la producción agrícola en el Estado Plurinacional de Bolivia, entre 2006 y 2015, alcanzó a 3,7%, y destaca el sector de hortalizas con 5,2%, que representa un volumen de 453.809 toneladas métricas.

De acuerdo con los datos vertidos la pasada semana por el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, el volumen de producción de alimentos pasó, en alrededor de 11 años, de 7 millones de toneladas anuales que se registraron aproximadamente en el período 1985-2005 a 14,7 millones en 2006-2015. La proyección para 2017 es alcanzar a 18 millones de toneladas.

Estos indicadores y proyecciones demuestran los avances que registró el país en materia de producción agropecuaria, impulsado por programas estatales orientados principalmente al pequeño productor, entre estos destaca el trabajo que realiza la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) con el apoyo técnico, dotación de semillas, herramientas y otros, además del Instituto Nacional del Seguro Agrario (INSA), que protege al pequeño productor de daños en los cultivos causados por el cambio climático.

A esto se deben añadir los programas a cargo del Ministerio de Desarrollo Rural, como la mecanización agrícola, producción de semillas de calidad a través del Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf) y otros.