Feria ofertó alimentos de 259 comunidades en 2016

Productores de papa en la Feria del Precio y Peso Justo, organizada en la Estación Central de la Línea Roja de Mi Teleférico de la ciudad de La Paz.

Maribel Condori Monrroy

De septiembre a diciembre de 2016, las ferias del Precio y Peso Justo beneficiaron a 232.800 consumidores directos e indirectos del país con alimentos de 259 comunidades rurales, informó el Observatorio Agroambiental y Productivo (OAP), dependiente del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras.

Datos que el OAP proporcionó a Cambio señalan que la feria, durante los cuatro meses que se realizó en 2016, se efectuó en 26 ocasiones en ocho departamentos: ocho en La Paz, cinco en Cochabamba, siete en Santa Cruz, una en Beni, dos en Tarija, una en Pando, una en Oruro y una en Sucre. 

De ese total se beneficiaron 259 comunidades de varios municipios: 102 en La Paz, 50 en Cochabamba, 56 en Santa Cruz, 12 en Beni, 23 en Tarija, cinco en Pando, seis en Oruro y cinco en Sucre.

El informe indica que se comercializaron 1.906 toneladas (t) de alimentos para la canasta familiar (papa, tomate, cebolla, zanahoria, pollo entre otros), de los que 1.220 t corresponden a La Paz, 173 t a Cochabamba, 389 t a Santa Cruz, 12 t a Beni, 40 t a Tarija, 10 t a Pando, 45 t a Oruro y 14 t a Sucre.

De manera directa se beneficiaron 38.800 consumidores: 16.900 en La Paz, 7.200 en Cochabamba, 8.400 en Santa Cruz, 2.600 en Beni, 1.600 en Tarija, 200 en Pando, 1.200 en Oruro y 700 en Sucre. Mientras que de forma indirecta se favoreció a 194.000 consumidores: 84.500 en La Paz, 36.000 en Cochabamba, 42 en Santa Cruz, 13.000 en Beni, 8.000 en Tarija, 1.000 en Pando, 6.000 en Oruro y 3.500 en Sucre. 

A partir de los datos del OAP se observa que las ferias del precio y peso justo beneficiaron a 232.800 consumidores, entre directos e indirectos, es decir cerca de un cuarto de millón, en el último semestre de la gestión pasada.

Autodiagnóstico
La directora del Observatorio Agroambiental, Melisa Ávalos, enfatizó en que las ferias organizadas por el Estado se crearon con la finalidad de evitar el agio y la especulación en la comercialización de alimentos, además de permitir la venta directa del productor al consumidor.

En esa línea, destacó que las 26 ferias organizadas en 2016 influyeron en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) a pesar de los efectos de la sequía y el déficit hídrico registrados en distintas regiones del país.

“El año pasado hemos dado realce principalmente a la papa, el tomate y otros productos que de alguna manera han tenido ciertas variaciones por afecciones climatológicas. Ese año hemos controlado el IPC, que llegó a 4% (acumulado) de acuerdo con los datos del INE (Instituto Nacional de Estadística). Si no hubiésemos tomado medidas en la estabilización de precios, posiblemente el IPC hubiese sido mayor y por tanto la variación también”, dijo.   

Señaló que —al igual que el presente año— esta actividad ofreció descuentos de entre el 10% y 30%, por ello se registró un importante número de participantes. 

“Dependiendo del lugar y el espacio, en cada feria se tuvo la concurrencia de 1.000 a 2.000 personas aproximadamente. (Es por eso que) existe una población beneficiada directa e indirectamente”, señaló.  

Encuesta  
Ávalos dijo que el OAP realizó encuestas sobre el impacto de las ferias en consumidores y productores. De acuerdo con la información recolectada se evidenció que existe “satisfacción” en ambas partes. 

“Recibimos varias solicitudes de (los vecinos de) varias zonas que quieren que lleguemos con las ferias. También tenemos pedidos de los productores, que quieren seguir participando, y de otros que quieren ser incorporados en las ferias”, sostuvo la directora del Observatorio Agroambiental.