Extremado servilismo de Luis Almagro

 

Una publicación del diario chileno La Tercera con el título de “El jefe de la OEA visita Chile con ‘agenda venezolana’” revela en qué afanes políticos está el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, quien juega un rol activo dentro del plan de Washington para desestabilizar al gobierno de Nicolás Maduro.

¿Hace falta adivinar con quién se reunió en Santiago? No, en su agenda tenía previsto un encuentro con el principal candidato de la derecha, Sebastián Piñera, para hablar sobre la situación de Venezuela y los problemas presentes en Latinoamérica. Los temas que abordó con el político chileno y la exposición en la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia de Chile muestran que persiste la actividad conspirativa de ese organismo.

Está por demás evidente que Estados Unidos no cesará en su afán de tomar el control del Estado venezolano y esta intención está en sintonía con una estrategia global que fue develada en un artículo de Cuba Debate. 

El año 2007, señala el artículo, un memorándum oficial de la Agencia Nacional de Seguridad de los Estados Unidos (NSA) incluía a Venezuela entre sus seis “objetivos prioritarios”, siendo China, Rusia, Corea del Norte, Irán e Iraq los otros cinco países señalados en el mismo con igual carácter. Dicho documento fue filtrado en el año 2013 por el ex consultor tecnológico estadounidense, antiguo empleado de la CIA y la NSA, Edward Snowden, al diario británico The Guardian.

En el tema de la crisis política en Venezuela corresponde a la región alentar y estimular toda iniciativa que tiende a lograr el diálogo y la paz en un marco de respeto a la soberanía o autodeterminación de los Estados, un concepto que el Secretario General está lejos de comprender, porque además está obnubilado por su extremo servilismo. Almagro es un ejemplo claro de esa “personalidad típica de quien asume deliberada y gozosamente su destino de criado, de siervo, de rastrero que se humilla y se arrastra ante el poder, que carece que autoestima, orgullo y dignidad”, un fragmento que Iñaky Gil de San Vicente recoge de Carlos Marx en un artículo publicado en el portal de Rebelión.