¿Será Mesa la silla de la unidad para la oposición?

 

Rolando Prudencio *

Todo lo que hizo la oposición boliviana desde que Evo llegó al gobierno fue un copy page de lo ejecutado por la oposición en Venezuela. Y también, lo que haga en adelante, parece que seguirá haciendo copia y pegar...

Y es que desde que la derecha perdió el poder en Bolivia también ha perdido toda iniciativa en la acción política, y tal vez a lo único que ha podido recurrir como tabla de salvación ha sido montar mentiras en los medios, que es el rincón que trasformó en trinchera para que en base a las mentiras mermasen el poder del gobierno del MAS.

Una de las mentiras de último momento ha sido la alevosa aseveración de la diputada Norma Piérola sobre la existencia de “bases militares” venezolanas en Bolivia, que no fueron comprobadas hasta el día de hoy. Claro que con una gran dosis de patético gimoteo salió del paso ante el requerimiento del vicepresidente García Linera de llevarla a constatar la acusación en el lugar de los hechos.  

Carlos Mesa, a pesar de anunciar tiempo atrás que no tenía intención de volver a la política, recientemente reaparece involucrándose en temáticas como el Tipnis o anunciando que hará campaña por el NO en las elecciones judiciales, lo que da cuenta de un viejo adagio que asevera: “En política nadie está muerto”. Y al parecer Mesa quiere convertirse en el factor de unidad de la oposición.

Claro que, así como nadie en política está muerto, no menos cierto es que para resucitar hay que rememorar o el pueblo tendrá que recordar para no volverse a equivocar.

Y es que hasta ahora Mesa se ha “elevado” en las encuestas como espuma, sin que la opinión pública se detenga a reflexionar y, sobre todo, recordar que su paso por la política fue un rotundo fracaso, pues una de sus mayores falencias estuvo en la falta de decisión para gobernar; algo que en comparación a Evo es descomunal el abismo. Por citar sólo dos ejemplos de valor para tomar decisiones que tuvieron ambos: cumplir las demandas de nacionalización y Asamblea Constituyente, que en el caso de Mesa resultó una mofa al pueblo; en cambio en el caso de Evo Morales fue un avance cualitativo, histórico, traducido en beneficio material y económico para el pueblo boliviano.

Así que enhorabuena si Mesa acepta ser el factor de unidad de la oposición, como lo es la MUD en Venezuela, pues con un asustadizo y aplazado expresidente, el electorado tendrá la palabra.