La lucha contra el plástico en el mar

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El plástico supone el 80% de la basura en los océanos.

 

Jens Thurau / DW

Rara vez el problema del plástico en los mares fue tan visible como a principios de este año en la costa alemana. Un gran buque-contenedor había perdido en una tormenta cientos de miles de los populares huevos Kínder de chocolate. Llenaron la playa a lo largo de ocho kilómetros con sus coloridas cascaras de plástico. Turistas y lugareños recogieron gran parte de los huevos y el problema se solucionó en forma relativamente fácil.

12 millones de toneladas de plásticos en el mar

Menos visible, pero mucho más dramática es la contaminación global de los océanos con plástico. Los expertos estiman que hasta el cinco por ciento de todos los plásticos producidos en todo el mundo acaban como basura en los mares. En 2010 fueron aproximadamente 12 millones de toneladas. La mayoría de esos plásticos llega a los mares a través de los ríos. 

“Los desechos plásticos se encuentran en los mares en todas partes: en la costa, en el agua, en los peces y en las aves marinas”, dice María Krautzberger, presidenta de la Agencia Alemana de Medio Ambiente en Dessau. 

“Cada bolsa de plástico que se tira contribuye al problema”, continúa Krautzberger.

El mayor problema son los microplásticos, las partículas más pequeñas que se forman por la abrasión de neumáticos de automóviles o contenidas en cosméticos que se vuelven cada vez más peligrosas. Los expertos hablan de alrededor de cinco trillones de partículas, con un peso total de 270.000 toneladas, que se encuentran en los mares. 

El resultado es triste: el 94 por ciento de las aves marinas encontradas muertas en las costas alemanas tienen microplásticos en el estómago.

El problema está en los países emergentes

En Alemania se creó una mesa redonda sobre el tema, en la que se encuentran representantes empresariales, pescadores, políticos, activistas, asociaciones medioambientales y artistas. 

El mayor riesgo para los océanos proviene actualmente de las economías emergentes en Asia y África. El crecimiento económico significa más producción y más basura. Lo que sigue faltando en esos países son conceptos de eliminación de residuos y conceptos de sostenibilidad. “Europa ya no es el problema en este asunto”, resume la ministra de Medio Ambiente alemana, Barbara Hendricks.

Las bolsas de plástico desaparecen en Alemania

En Alemania hay que pagar por las bolsas de plástico en los comercios desde el año pasado. Un gran problema siguen siendo las bolsitas finas que se usan para las frutas, que a menudo no cuestan nada. 

De todos modos, el consumo per cápita de bolsas de plástico ha caído de 71 a 45 piezas por año. Pero, aún así, se consumen 3.700 millones de bolsas de plástico en el año, que por lo general acaban en los mares. 

Otros países parecen tener más éxito en esta lucha. En Dinamarca o en Irlanda, por ejemplo, hay una tasa legal sobre todas las bolsas de plástico, y por lo tanto desaparecieron casi por completo.

Todavía queda mucho por hacer. Pero todos los participantes en la mesa redonda coinciden en querer sensibilizar sobre el costo de la contaminación de los mares. La limpieza de un solo kilómetro de costa cuesta hasta 65.000 euros por año.