Por los pasos del Che

Con mucha fortaleza de ánimo, el Jefe de Estado encabezó ayer la fila en que cientos por igual sendero, y millones a la distancia, siguieron los mismos pasos que el Che emprendió en octubre de 1967 horas antes de ser victimado —como lo esclareció ayer el Presidente— por su asesino intelectual confeso, un mayor de los Boinas Verdes que Estados Unidos envió para ejecutar por la vía militar al comandante de la guerrilla revolucionaria en Bolivia. 

El recorrido de unidad y rememoración de las horas finales del heroico guerrillero, lo destacó también Evo Morales, fue además para compartir sus principios con los hermanos del hemisferio que en esta ocasión visitan el país y aun con los venidos de otros continentes.

La oportunidad fue propicia para reafirmar el compromiso con los ideales guevarianos, que no sólo se sintetizan en la famosa sentencia Patria o Muerte, sino en la corriente antiimperialista que el Estado boliviano ha emprendido desde 2006, aunque varias décadas antes su pueblo enarbolara las banderas anticapitalistas y multiculturales con generaciones íntegras que se plegaron a las luchas populares desde que acaeció  la desaparición del Che, en un bregar de larga duración que no ha concluido.  

Ante los condicionamientos imperialistas actuales, sin embargo, no ha cesado el combate contra el intervencionismo militar, como parte de las tareas de liberación nacional, esta vez con prácticas y métodos democráticos, una vez que la batalla con balas ha sido sustituida por la contienda electoral con votos.   

Como ha remarcado el Presidente, al iniciar la revolución en Bolivia, el Che se había convertido en peligro creciente para el imperio derrotado en Vietnam, y por eso lo asesinaron. Sin embargo, hoy como hace medio siglo “sus agentes serviles no se conforman con haber asesinado al Che y tratan de matar la verdad y dividirnos”. La prevención cobró mayor significado ayer cuando la figura del comandante Guevara volvió a unir a visitantes y anfitriones bajo su guía, con lo que se demostró que su lucha persiste.