10 de octubre; 35 años de democracia

 

Marco  A. Santibañez Soria

 

Hace 35 años tenía 11 años, creía en el Conejo, en el Gallo, en el P’ajla (pelado) Guevara, en el Lechín, en la Lidia Gueiler. 

Hace 35 años junto a mi madre revolucionaria saludábamos el retorno de la democracia a Bolivia y veíamos cómo el Congreso del 80 instalado en el Legislativo le ponía la banda de presidente a Hernán Siles Zuazo, el Conejo.

Hace 35 años yo creía que llegaba la democracia, con ese manto de luto que teníamos todos por la muerte de Marcelo Quiroga Santa Cruz y muchos otros que dieron su vida por la democracia. Hace 35 años soñaba con la Bolivia igualita a otros países que me mostraba la televisión boliviana. Pero bastaron unos meses y hace 35 años que vi la irrupción de un Gallo traicionero, a unos rosados y unos democráticos listos para destruir el país y matar al Conejo.

Me olvidé de la Bolivia que soñaba y de un sopetón me mandaron a la Bolivia de la hiperinflación, de las colas, los despidos y de los millones de pesos bolivianos que no te servían para nada. 

Me mostraron y me bajaron la moral diciéndome que Bolivia era inviable. Que era un país sin futuro, que no servíamos para administrar, para dirigir nuestro futuro y llegó del norte un tipo dizque capo en economía y con un hablar medio rarito, “el salvador” muchos le dijeron y nos metió el 21060 y una cartita, de Washington, creo. 

En ese tiempo, medio que mi creencia en la democracia se estaba cayendo y veía más una dedocracia. ¿Será que a mis 11 años, me equivoqué de palabra? 

Bueno, el traicionero del Gallo volvió y me sorprendió, la gente votó y él salió tercero y en el parlamento se aplicó la dedocracia, y el traicionero se unió a su verdugo de la dictadura, al General Banzer, uf. No creía, y un periodista se le ocurrió preguntar el por qué, si días antes había dicho que entre el General y él corría un río de sangre y salió una frase célebre; “estamos construyendo un puente por la democracia”.

Así salí bachiller y todavía no votaba, pero ya sabía que me habían “mamado” (engañado) con la democracia, era dedocracia no más. 

Este gallinate acuñó una frase, “país de ganadores”. Mmmm, será, cambiaremos, realmente seremos ganadores, naaaaa, nos estaban mamando otra vez; claro era el 82, volvieron para ganar ellos, y aparecieron los amiguitos medio oscuros como el Meco Domínguez, el Techo de Paja y su medio hermano el Osito Chavarría, con los santitos que ayudaban bien y que sabían de otros trabajitos, como en inteligencia el Carlitos Valverde, siiii, ese el de la mentira del niño y la Zapata, el que solito se hizo al perseguido, se fue a preparar en Buenos Aires, para volver y decir que no pasa nada. Y el Samuelito,  el secuestrado, el evasor de impuestos, que se sacaron hasta fotitos con sus cuates narcos. 

Pero el Samuelito fue más allá y ahí la dedocracia, otra vez nos metieron el país de ganadores para vender las empresas del país y decir que estamos jodidos. 

Claro, en el otro lado, la cosa estaba bien rosadita y bien charlada, otra vez volvió el salvador de hablar rarito y con sus amiguitos dijo que el País no era de ganadores y que había que vender nomás. 

Así que vendieron YPFB. LAB. ENTEL, ENDE y todo lo que encontraron en su camino y junto al Samuelito. Un ratito, ¿acaso este no estaba en el otro gobierno?  Ahhh es dedocracia y nos estaban mamando. Se dedicaron a vender una empresa por semana. Miechi, si nos habían dicho que serían 500 mil empleos y no 500 mil desempleos en sus campañas. 

Bueno, y este hombrecito de hablar rarito, apodado Goni, se quiso pasar y decidió que mi Cochabamba no necesitaba Misicuni y había que hacer Corani.  Mmmmm, sus cuates, con un bigotudo, aparecieron, el Bombón, le decían y paro cívico hicieron junto al jovencito Tuto y otros más y se apareció el General (otra vez el viejito Banzer), para firmar un compromiso de que se hacía Misicuni, jajajaja, otra mamada. 

Así, yo ya estaba como periodista y ya no me tragaba esto de la democracia y tampoco la dedocracia. ¿Pero que era esto? Entraban y salían y al final siempre lo mismo, Bolivia se nos moría. 

En serio che, hasta yo me la estaba creyendo esa frasecita del Mono Paz Estensoro, en 1985, y ojo ya estábamos en 1998 y el dictador volvía como demócrata. Mira vos que ahora también entiendo por qué el Rubén eligió ese nombre para su partido actualmente. 

Bueno, volviendo a lo que sé o recuerdo de la ‘demo, dedo o algo de cracia’; les decía, ahora entiendo que no era ni lo uno ni lo otro, era la famosa alternancia, el elemento mater para seguir manteniendo esa frasecita de que Bolivia se nos muere, y que siempre el país este al borde del abismo.

Así como demócrata se fue el ex dictador. y le dejó el puesto a su heredero, el Tuto, el que nos habla y nos dice que esto es dictadura y que ya dos veces Bolivia le dijo no.  En esa etapa se vino la primera revuelta, la de los q’ochalos, y la guerra del Agua. Mmmm, ¿y Misicuni?,  como les dije mamada, el general y el Tuto no lo hicieron y quisieron a los q’ochalos vender el agua con Aguas del Tunari y salieron reculando de la Llajta. 

Ahí apareció el Evo, al que ya le estaban jodiendo desde el Norte y el Manuel Rocha hasta su jefe de campaña resultó en las elecciones del 2002 al decir que votar por Evo era votar por el narcotráfico, jajaja acaso ese k’anka va a definir por quién voy a votar. Mi voto que siempre fue para don Jerges se fue para el Evo y ahí el Goni ganó la famosa alternancia porque el Bombón no tenía el permiso del Departamento de Estado de los Estados Unidos, donde iban y van a pedir autorización y línea. 

Creo que es ahí cuando todos nos molestamos de la famosa alternancia y su dedocracia y no tuvimos otra que seguir la receta q’ochala y desde El Alto sacarlos a patadas de Palacio. 

Entró el Carlitos Mesa, claro, para muchos un rico cumpa. Para mí no pues sabíamos de su forma de pensar y sabíamos que era de los de la alternancia. Pero la fama televisiva en esos tiempos, como ahora la de los youtubers y los facebuqueros es grande, hizo que la gente lo acepte al cachito y fuera presidente, pero otra cosa es pues con guitarra. Dos veces presentó su renuncia, la primera no se la aceptó el pueblo; pero la segunda, como dicen los cambas, le dieron pa’su manasa y lo mandamos no más a su casa. 

Entró el Rodríguez que fue como el 82 el Vildoso, sólo de transición. Ufff y creo que ahí sí llegó el pueblo y eso fue con el Evo el 2005. No me olvido ese 22 de enero con el 53,8%, histórico, nadie lo hizo; claro, los otros dijeron que no duraría 3 meses y que el país se jodería. 

Pasaron tantas cosas y el Evo sigue, son 11 años y ya no escucho esas frases de que Bolivia se nos muere. Pero sí están jodiendo con la alternancia para volver a arruinar al país. 

Pero ese será otro cuento, en lo que va del tema democracia, votando vamos 32 años. En el retorno a la famosa dedocracia y alternancia estuvimos 24 años, y de democracia recién cumpliremos 12 años el 22 de enero. El que quiera festejar primero que analice. 

Post data. Lo de ahora es democracia, que no te la disfracen de dictadura, que hace 35 años que nos mamaron y transaron entre dictadores y demócratas para seguir destruyendo el país. Bolivia no se nos muere, está más viva que nunca y con un futuro que depende de cada uno y de la verdadera democracia. 

Yo festejaré el 22 de enero.