No hay luz en este túnel

Laberinto

Gustavo Cortez C.

Editor / Deportes

No hay luz en este túnel

¿A quién le echamos la culpa de este nuevo fracaso de la Selección en Eliminatorias? Ya no está Carlos Chávez y el actual, Carlos Ribera, está sólo poco más de dos meses en la presidencia de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF).
Parecería ridículo, pero Chávez (hoy en el penal de Palmasola, procesado por supuestos actos de corrupción en la FBF) tiene parte de culpa. Hasta la principal culpa diría yo. Estuvo en la presidencia desde 2006 y su gestión deportiva fue deficiente, sin resultados.
Quizás en la parte administrativa le fue bien, fue quien terminó de pagar la deuda impositiva, pero en la deportiva fue un rotundo fracaso.
En 2010 lo reeligieron y no sabemos por qué. Se debería reelegir al que está haciendo una buena gestión, no al que hace un mal trabajo. Pero así es nuestro fútbol. Los intereses personales y regionales le hacen un tremendo daño.
Y, cosa de locos, en 2014 lo volvieron a reelegir. Si no hubiese salido como salió, no salía nunca porque con los votos de las asociaciones tenía ‘comprada’ la silla presidencial.
Pero ni él ni quienes lo rodearon se ocuparon de elaborar un plan de trabajo o un proyecto para la Selección. Nadie. Todo fue improvisación. Al moribundo le daban aspirinas y le ponían curitas. Nunca se ocuparon del mal principal.
Y quienes vinieron después igual. Lo mismo de lo mismo. Hoy alguien tendrá que prender la luz en esta oscuridad.