Kazuo Ishiguro: Premio Nobel de Literatura 2017

Kazuo Ishiguro

Aitor Arjol* 

Me desperté el jueves a las cinco y media de la madrugada. Con siete horas de diferencia y treinta minutos antes de que la Academia sueca hiciera público en un comunicado el nombre del Premio Nobel de Literatura 2017, Kazuo Ishiguro.
Después de las apuestas de costumbre y de que el año pasado resultara polémica la atribución del galardón literario a Bob Dylan, en esta ocasión recayó en un nombre que no estaba en boca de nadie, pero que cuenta con una larga trayectoria profesional y humana.
Medios intelectuales y otros más profanos apostaban por nombres como Adonis, Claudio Magrís, Javier Marías o incluso Margaret Atwood, escritora actualmente tan de moda gracias a la adaptación cinematográfica de El cuento de la criada, novela distópica en la que después de una serie de ataques terroristas se instala en Estados Unidos un gobierno ultraconservador, en el que las primeras víctimas de la falta de libertades y derechos son las mujeres, quienes se convierten en meros objetos, sujetas a la autoridad del dueño al que son asignadas, de ahí su sobrenombre de ‘criadas’.
Sin embargo, la concesión del Premio Nobel de Literatura 2017 tampoco debería sorprendernos, al margen de las connotaciones políticas o multiculturales como factores de elección más allá de la calidad narrativa. 
Como apuntaban algunos comentarios en las redes sociales, parece que este año los miembros del jurado siguen apegados al gusto de la relación de la literatura con otros ámbitos: en el caso del periodismo, cuando concedieron el Premio Nobel a Svetlana Alexiévich, o de la música, al cantautor estadounidense Bob Dylan.
El caso de Kazuo Ishiguro tampoco nos deja perplejos. El escritor, nacido en Nagasaki (Japón) el 8 de noviembre de 1954, cuenta con toda una vida hecha desde su infancia en Inglaterra, país donde su padre terminó trabajando como oceanógrafo. Fiel lector de las peripecias de Sherlock Holmes, la literatura inglesa o la filosofía, algunas de sus novelas más conocidas fueron llevadas al cine, de forma que eso favoreció su popularidad y reconocimiento entre el público.
Lo que queda del día, acreedora del prestigioso premio Booker, fue adaptada al cine magistralmente y narra una fallida historia de amor entre el primer mayordomo al servicio de la familia aristocrática y una mujer que entra a trabajar a la mansión como ama de llaves, que fueron interpretados por Anthony Hopkins y Emma Thompson, respectivamente.
Otras novelas de Kazuo Ishiguro también llevaron el mismo destino, como la inolvidable Nunca me abandones, un cuidadoso relato en el que los niños son criados en oscuros laboratorios para terminar siendo donantes de las personas a cuya semejanza habían sido creados como clones, llevándonos una vez más al término de la ‘distopía’, en el cual se enmarcan aquellas obras que nos ofrecen la visión de un futuro hipotético en sí mismo indeseable o marcadamente autoritario.
Tanto las mencionadas como las restantes novelas están actualmente publicadas en la editorial Anagrama, siendo la más reciente El gigante enterrado, una novela con reminiscencias épicas de la Inglaterra en la Edad Media, donde al calor de las antiguas leyendas y seres mitológicos, “una pareja de ancianos parte en busca de su hijo perdido sin que recordaran mínimamente las razones de tal partida. En el camino, diferentes personajes hacen su aparición: guerreros, un antiguo caballero de la Mesa Redonda y todo tipo de conciencias irreales. 
Todo ello confluye en un clima perfecto para descubrir al Premio Nobel de Literatura 2017, que por otra parte fue totalmente inesperado para él, pues como declaraba a los medios: “Estaba sentado en la cocina, escribiendo un correo electrónico y he recibido una llamada, no de la Academia, sino de mis agentes. Estaban viendo el anuncio del Nobel en directo. No creo que esperasen que fuera para mí, sólo querían saber quién ganaba. He escuchado la emisión en directo a través del teléfono, he pensado que era una broma, en estos tiempos de noticias falsas…”, además de que “llega en un momento en que el mundo es incierto con respecto a sus valores, liderazgo y seguridad”.

*Escritor español radicado en Ecuador