China marca agenda global de los siguientes 20 años

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El XIX Congreso del Partido Comunista de China.

 

Mauricio Carrasco / Cambio

Es el 18 de octubre y  decenas de banderas chinas —rojas, rectangulares, con cinco estrellas doradas— engalanan el colosal Palacio del Pueblo de Pekín y flamean al ritmo del caprichoso viento otoñal.

Cae una intensa lluvia, y el gris del cielo apenas opaca la gran vitalidad urbana de esta ciudad de 22 millones de habitantes.

No es un día cualquiera. Más de 3.000 periodistas de 134 países llegaron al Palacio del Pueblo, ubicado en la famosa plaza de Tiananmen, para informar sobre las directrices del XIX Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh) que marcarán el ritmo de la economía y la política interna de esta nación, la más poblada hasta ahora, y la del planeta mismo durante las próximas dos décadas.

Y el presidente chino, Xi Jinping, en su informe ante el XIX Congreso Nacional del PCCh, marca la agenda mundial y anuncia que las puertas de su país se abrirán al mundo “cada vez más”.

“La apertura trae progreso”, argumenta Xi en su discurso.

En la amplia geografía china, de 9,6 millones de kilómetros cuadrados, hay cientos de ciudades que tienen un estilo de vida moderno y urbano: miles y miles de edificios de oficinas y departamentos, costas desarrolladas, rascacielos, arte público, vehículos de alta gama, inmensos supermercados de ropa y comida, vías de un solo sentido de 12, 13 y 14 carriles, carreteras, autopistas y puentes, transporte subterráneo, aeropuertos, escuelas y hospitales.

Xi tiene razón, la apertura trae progreso.

Garantías

Bajo ese nuevo enfoque de apertura, China prevé facilitar el acceso al mercado y proteger los intereses de los inversores extranjeros.  Además, todas las empresas registradas en el gigante asiático serán tratadas equitativamente.

“Con estos esfuerzos esperamos avanzar en la apertura a través de conexiones hacia el este y el oeste, por tierra y por mar”, relató el Presidente a los casi 2.300 delegados de todos los órdenes sociales presentes en el Gran Palacio del Pueblo.

El líder de esta nación, en el poder desde 2012 y cuya gestión fue renovada durante el XIX Congreso hasta 2022, ha desarrollado activamente desde hace un lustro asociaciones globales con otros países, pero se opone tenazmente a “imponer la voluntad de unos sobre otros o interferir en los asuntos internos”.

Bajo el mando de Xi Jinping, la economía de China se ha transformado desde una etapa de crecimiento rápido a una de desarrollo de alta calidad.

Sin embargo, para Xi es imprescindible que China desarrolle una economía aún más moderna y exigió a su país mayores esfuerzos para lograr una mejor eficiencia y motores de crecimiento económico más fuertes.

Pobreza

El Partido Comunista Chino se ha comprometido a corto plazo a ganar una gigantesca batalla: reducir a cero la pobreza.

Más de 60 millones de personas han salido de la pobreza en los últimos cinco años, y el índice cayó del 10,2% a menos del 4%.

Con la creación de una media anual de 13 millones de nuevos puestos de trabajo, ahora el intimidante reto que se ha planteado el PCCh es reducir la pobreza, focalizada en el área rural, a cero hasta 2020.

“Desde ahora hasta 2020 viviremos el período de lograr el triunfo definitivo en la culminación de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada”, prevé el mandatario.

Se trata de un plan de desarrollo de dos fases: la primera de 2020 a 2035, en la que se busca fortalecer el poderío económico, científico y tecnológico a través de la modernización del socialismo, y la segunda, de 2035 hasta mediados del siglo XXI, orientada a consolidar un moderno y poderoso país socialista, digitalizado y con una sociedad inteligente.

El período entre ahora y 2020 será decisivo para finalizar la construcción de una sociedad modestamente acomodada en todos los aspectos, indicó el también Secretario General del Comité Central del PCCh y Presidente de la Comisión Militar Central.

Retos

Después de calificar la corrupción como “la mayor amenaza” que el Partido afronta, Xi señaló que la lucha anticorrupción no termina nunca y que en la actualidad sigue siendo grave y compleja.

Desde el XVIII Congreso Nacional del PCCh, celebrado a finales de 2012, se ha investigado a 280 funcionarios de la administración central, y más de 1,4 millones de miembros del partido han sido castigados.

Cuando el PCCh fue establecido por primera vez en 1921, sólo tenía unos 50 miembros. Su fuerza creció a medida que conducía a China a elevarse de una nación pobre marcada por la agresión extranjera y trágicas guerras civiles para convertirse en una de las economías más grandes del mundo.

El partido tiene hoy 89 millones de miembros.

Xi Jinping ha reflexionado a sus bases señalando que, “para poder dirigir un país con más de 1.300 millones de habitantes, el Partido Comunista Chino no sólo debe ser políticamente fuerte, sino también poseer grandes aptitudes”.

El PCCh, que ha gobernado China por casi siete décadas, goza de enorme apoyo ciudadano, y el impresionante desarrollo del país ha dejado asombrado al resto del mundo.

El próximo año se conmemorará el 40 aniversario del inicio de las reformas económicas que abrieron China progresivamente a la inversión y el comercio del exterior, medidas que han mejorado de forma importante el nivel de vida de la población.

“Veremos que las reformas y la apertura se complementan y se refuerzan entre sí” en el futuro, aseguró el Presidente chino.