Cárdenas: Todos Santos es una ocasión para profundizar nuestra identidad cultural

Foto: Jorge Mamani

Javier Prado

El día de los muertos es una celebración donde se mezclan elementos de la cultura prehispánica y de la religión católica. Al mismo tiempo se recuerda a los seres queridos con antiguas tradiciones.

La ocasión es una oportunidad para profundizar la cultura e identidad boliviana, aseguró el viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas.
“Todos Santos no hay que verlo como fiesta de los muertos, sino como el día de la esperanza, en el que se encuentran líderes pasados con líderes nuevos, generaciones antiguas con generaciones nuevas, y juntos hacemos fuerza”, dijo.

La festividad se divide en dos partes, primero el día de Todos Santos, celebrado el 1 de noviembre, y el de los muertos, el 2 de noviembre.

En el primero se recuerda a los niños fallecidos, y muchas familias elaboran altares ya sea dentro de sus casas o sobre las lápidas en los cementerios.

Para la Iglesia Católica, al terminar la noche del 1 se espera la llegada de los espíritus. El 2 de noviembre es una celebración llena de costumbres que es compartida con las familias. 

Para eso, muchos van a los cementerios para  llevar flores y velas a la tumba de sus seres queridos, pero para otros representa todo un rito que comienza desde la madrugada, cuando hacen altares para ayudar a sus seres queridos a llevar un buen camino.  

Tradiciones
Para los aymaras y los quechuas, indicó Cárdenas, esta fecha recuerda que la muerte no existe porque los que han muerto iniciaron un camino al Wiñay Pacha (mundo de la eternidad) y desde ahí sus almas vuelven al mundo de los vivos. 

Añadió que aproximadamente al mediodía se escucha que algo cae y es cuando se piensa que ha llegado el alma del difunto. “Entonces empezamos a comer con él, a tomar su bebida, que era de preferencia y a escuchar música que a él le gustaba”, sostuvo. 

Lamentó que en algunas unidades educativas, el director y los profesores inculcan a los niños y jóvenes a disfrazarse de brujas y zombis con el incentivo de premio al mejor disfraz.

“Así se fomenta desde la educación al Halloween, que tiene un signo de pretender ocultar lo que somos y pretender ser lo que jamás lograremos y sobre todo importar una cultura occidental teniendo un patrimonio nosotros”, dijo Cárdenas

Afirmó que el Ministerio de Educación propondrá que todas las unidades educativas del país hagan por lo menos una mesa  para fortalecer la cultura.

Al referirse a la festividad norteamericana, afirmó que es de una cultura antigua, de los Celtas de Europa, que luego pasó a Estados Unidos, donde se degeneró la creencia y se convirtió en lo que hoy se ve. Sin embargo, para nosotros es solamente un rito satánico, postura que es compartida por la Iglesia Católica.

En ese aspecto, dijo que cada persona tiene esperanza de mejorar, como se ve con las ‘ñatitas’, donde se ven incluso matrimonios que sirven para mantener la fe, pero también donde hay un hilo bien delgado entre el bien y el mal que puede derivar en otras cosas.

Pero dentro de esta tradición  se mezclan sentimientos, como lo son el dolor de perder a un ser querido para recordar detalles de su vida con pinquillos.

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Origen del Día de Todos Santos

El Día de Todos Santos fue instaurado por la Iglesia Católica ante la gran persecución de Diocleciano, a principios del siglo IV. Eran tantos los mártires causados por el poder romano que la Iglesia señaló un día común para todos ellos, fueran conocidos o desconocidos.
Aunque en los primeros siglos varió la fecha, Gregorio III la fijó el 1 de noviembre en el siglo VIII (en respuesta a la celebración pagana del Samhain o Año Nuevo Celta, que se celebra la noche del 31 de octubre) y Gregorio IV extendió la festividad a toda la Iglesia en el siglo IX. Para los católicos españoles es una fiesta de precepto anual.
Si bien los orígenes exactos de esta celebración son inciertos, la legalización del cristianismo en el año 313 hizo que varias áreas de la Iglesia celebren de manera común el Día de Todos Santos, especialmente de los mártires.

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La llegada de los espíritus también simboliza fertilidad de la tierra

El jefe de Extensión y Difusión Cultural, Milton Eyzaguirre Morales, afirmó que la celebridad de Todos Santos está relacionada con el Día de los Difuntos, que vienen a fecundar la tierra al entrar en una época de lluvias. 
Explicó que dentro de la  percepción andina la muerte regenera la vida, a diferencia de la visión occidental, donde este proceso es macabro, es horroroso, como se ve en las películas recientes que hasta hablan de zombis.
“En el mundo andino, la muerte es todo lo contrario, la muerte regenera la vida y uno de los indicadores claves es la presencia de la tanta wawa, que tiene que ver fundamentalmente con el  período de la lluvia.
“Con los muertos llega la lluvia para fecundar la tierra. En algunos lugares, como en la provincia Inquisivi y otras zonas, los llaman dioses de segundo orden y sirven de intermediarios entre los seres vivos y las deidades para propiciar la llegada de las lluvias”, mencionó.
Agregó que a veces, cuando hay mucho exceso de lluvia, también los muertos son sacados y expuestos al sol para evitar el exceso de precipitaciones.
“En la tradición andina los  muertos se quedan hasta el carnaval, por eso este período es de fecundidad”, afirmó.
Dijo que hay otros indicadores, como en Cochabamba, donde hay columpios gigantescos y las solteras patean cántaros de chicha como estímulo a la fecundidad.

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Iglesia pide celebrar con un corazón agradecido

Para la Iglesia Católica, el Día de Todos Santos es una gran celebración y una gran oportunidad de agradecer todos los beneficios que Dios derramó en personas que han vivido en esta tierra.
El coordinador de la Dirección de Comunicación del Arzobispado de La Paz, sacerdote Iván Bravo, explicó que esta festividad es una solemnidad en la Iglesia Católica.
El 1 de noviembre afirma que es una repercusión de gracias por el sinnúmero de personas que han vivido y han logrado la santidad. 
También indica que se da gracias a Dios, a las personas que hoy en día viven siguiendo a Jesucristo con un alto grado de santidad y con las personas que han fallecido. “Por eso, la solemnidad de Todos Santos es un llamado para todos nosotros, todavía vivos, como también para las personas que ya han pasado de este mundo a la vida eterna”, afirmó Bravo.
En esta conmemoración incluso se celebra con color blanco o color de luto para rezar a los difuntos.
Afirmó que la Iglesia  no reconoce en absoluto celebraciones que dan curso al demonio u otras prácticas.
Dijo que se pudo sensibilizar con el paso de los niños para que vivan una celebración infantil de una manera sana y en armonía con la vida de Todos Santos.