Los cementerios de El Alto funcionan en condiciones precarias

Foto: Jorge Mamani

Gabriela Ramos

El Alto tiene cinco cementerios, tres de ellos legales, para una población de un millón de habitantes. Todos se caracterizan por su precariedad y el abandono de las autoridades municipales.

La concejal del Movimiento Al Socialismo (MAS) Nancy Mamani detalló que los principales problemas son la falta de planificación y orden. 
A esto se suma la ausencia de muros perimetrales para proteger las tumbas de ladrones y profanadores. También faltan agua y servicios básicos, que serán necesarios el 1 y 2 de noviembre, cuando miles de personas acudan a los camposantos para visitar a sus familiares fallecidos. 

Entre las necrópolis legales de la urbe están Héroes del Gas Sur, que ya no recibe cuerpos, en la zona de Santiago I; Héroes del Gas Norte, que se encuentra en Villa Ingenio y Mercedario, en el barrio de igual nombre. Los ilegales son el de Patapatani y del Distrito 14. 

“Nuestros cementerios están abandonados, la Alcaldía no invierte para ordenarlos y habilitar más espacios para que los muertos descansen con dignidad; deberían construirse nichos, instalarse baños, pero no se hace ningún proyecto pese a que se tiene un plan para un cementerio general en Mercedario”, expresó Mamani.

Detalló que el caso más grave ocurre en Villa Ingenio, al lado del relleno sanitario. El enmallado que separa ambos predios tiene aberturas por donde circula la basura y cerdos, que incluso comen lo que encuentran en las tumbas.  

En el caso de Santiago I no se cuenta con baños adecuados. Brígida Chambilla, representante de las vendedoras de flores de esa zona, señaló que por lo menos unas 50 mil personas acudirán en Todos Santos y que la gente hace sus necesidades en las calles adyacentes. “Las casas particulares abren baños públicos, pero no es suficiente. No se puede contar con los baños que instala la Alcaldía porque son precarios y no abastecen”, dijo. 

El de Mercedario aún recibe fallecidos, pero los deudos los entierran con el temor de que la tumba de su ser querido sea violentada, ya que el predio no tiene muro de protección. 

En el lugar tampoco hay baños y los vecinos habilitan los que tienen en sus viviendas para alquilarlos. El agua proviene de pozos que las comerciantes cavaron para proveerse del líquido, contó Blanca Coritza, vendedora del lugar. 

Mamani cuestionó que la Alcaldía no ejecute el proyecto de construcción de un cementerio general en Mercedario porque esta obra fue una de las ofertas de campaña de la alcaldesa Soledad Chapetón. 

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Pretenden legalizar los que son clandestinos

Javier Nina, representante de los familiares de personas enterradas en el cementerio de Patapatani, en el Distrito 6, indicó que hace dos años tramitan la legalización del lugar, pero las autoridades ediles paralizaron el trámite iniciado en la pasada gestión municipal. 
“Nuestros familiares están más de 15 años enterrados en este lugar y más bien hay la intención de desalojarnos. ¿Adónde llevaremos a nuestros muertos? En El Alto no hay cementerios que reciban más cuerpos, nos quieren dejar con los huesos en la calle”, reclamó. 
El dirigente dijo que si la Alcaldía pretende desalojar el cementerio de Patapatani deberá decidir qué hacer con los más de tres mil cuerpos que están en el lugar porque buena parte no tiene familiares que reclamen por ellos. 
En el caso del Distrito 14, los deudos están organizados y se ocupan de mantener el lugar en las mejores condiciones, aunque el problema del desorden complica la preservación de cuerpos, ya que se dieron casos en que se enterraron personas sobre otras sepulturas.