Banco Unión está entre los tres mejores del país

Foto: Archivo
Frontis del banco estatal, en La Paz.

Fernando Carrafa Arancibia

El Banco Unión pasó de una inminente quiebra técnica a situarse en la primera entidad con mayor cantidad de agencias y cajeros automáticos en el territorio nacional, y tercera en créditos del sistema financiero, destacó el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Mario Guillén.

La autoridad del Gobierno remarcó el rol del banco estatal en el sistema financiero, porque éste rompió con el oligopolio en la fijación de tasas de interés, y se amplió la cobertura crediticia principalmente al sector productivo.

“El Gobierno nacional recibió un Banco Unión prácticamente quebrado, y gracias a una administración responsable, esta entidad financiera empezó a generar ganancias, y ahora es el tercer banco más importante del país y con la mayor cantidad de  cajeros automáticos y agencias en Bolivia”, sostuvo Guillén.

Antecedentes 
A través del Programa de Fortalecimiento Patrimonial de los Bancos (Profop), los gobiernos del periodo neoliberal prestaron millones de dólares, mediante fideicomisos, a bancos que estaban con problemas de mora y patrimonio.

La lógica de los empresarios en los gobiernos neoliberales era crear un banco con capital mínimo de $us 2 millones y ganar $us 10 millones con la quiebra de la entidad, porque el Estado se hacía cargo de todas las responsabilidades para devolver los ahorros a la población, explicó el Ministro de Economía.

En 2001, el Banco Unión tenía una  pérdida de Bs 180 millones y un capital de Bs 340 millones. Sin embargo, el 53% de su capital era considerado como pérdidas económicas, es decir que la institución estaba en quiebra técnica.

En ese marco, el Ministro señaló que, por un favor político, el Estado le prestó al Banco Unión Bs 157 millones para que su capital y patrimonio se incremente y obtenga mayor margen para otorgar créditos.

A pesar de la transferencia de estos recursos, en 2003 no logró superar sus números rojos por la mala administración, y en 2004 se capitalizó con acciones del Tesoro General de la Nación (TGN) y se absorbió las pérdidas de la entidad financiera.

En 2005, el banco tenía Bs 1.500 millones en depósitos y Bs 1.228 en créditos, de los cuales Bs 334 millones eran cartera en ejecución y 410 millones eran “cartera basura” porque no tenían respaldo ni las garantías suficientes para recuperar ese dinero.

Compra de acciones 
Con la promulgación de la Ley 331, del 27 de diciembre de 2012, el Banco Unión se configuró como el banco público, acorde con la Constitución Política del Estado, para que el sector público realice sus operaciones financieras en dicha institución.

En cumplimiento a la norma, en diciembre de 2012 el Tesoro General de la Nación aportó al Banco Unión un capital de Bs 350 millones para que el Estado tenga el 98,38% de las acciones, posteriormente en agosto de 2016, el Estado adicionó un capital de Bs 139 millones  para incrementar su participación accionaria a 98,54%, sostienen los datos del Ministerio de Economía.  

Desde entonces, el banco estatal generó sus previsiones hasta superar la mala cartera crediticia que heredó de la anterior gestión, cuando estaba en manos de empresarios privados.

La cartera de la entidad pasó de Bs 1.463 millones en 2005 a Bs 14.569 millones hasta septiembre del presente año.

“Es el tercer banco en cartera, pero es el único en cumplir con el 60% de su cartera en créditos productivos y vivienda, como establece la Ley de Servicios Financieros”, remarcó el Ministro.

En cuanto a los depósitos, también se registra un incremento de Bs  1.486 millones a Bs 14.978 millones durante el período señalado.

Desfalco al banco estatal
En agosto del presente año se conoció del desfalco interno del Banco Unión, protagonizado por Juan Pari, mientras ocupaba el cargo de gerente de Operaciones de Riesgo. Éste logró sustraer Bs 37,6 millones, según los datos del Ministerio Público, que investiga el caso para sancionar a otras personas implicadas.   

Producto de ese delito financiero, se destituyó a la gerenta general del banco, Marcial Villarroel, y asumió el cargo Rolando Marín con el desafío de transparentar la administración financiera.

Como primera medida, y en el marco del plan de contingencia, se destituyó a tres gerentes, con el objetivo de reformar las medidas de seguridad en las operaciones y transacciones financieras.

Osvaldo Nina ocupará el cargo de gerente nacional de Gestión Integral de Riesgos, en lugar de Éric Crespo Mendivil. Emilio Colque es el nuevo gerente de Auditoría Interna, en reemplazo de José Luis Chávez, y Ricardo Pinel ocupará la Subgerencia de Talento Humano. 

El actual gerente general del Banco Unión, Rolando Marín, manifestó que el fraude financiero no afectó la confianza de la población, y los créditos y depósitos continúan con una tendencia creciente.